Con más de 60 años de trayectoria, dos estatuillas del Óscar y una galería de personajes inolvidables, el neoyorquino Robert De Niro (1943) ha sido parte de clásicos como Taxi Driver (1976), El padrino: Parte II (1977), Toro salvaje (1980) y Goodfellas (1990).
No obstante, dentro de su extenso repertorio de más de un centenar de películas, hay títulos menos populares que merecen atención, como Muerte de un jugador (1973) y La vida de Flynn (2012). Pero el actor de 82 años tiene una favorita personal: Todos están bien (originalmente Everybody’s Fine, estrenada en 2009).
En una entrevista realizada en noviembre pasado, le consultaron sobre esa cinta que él mismo califica como una «joya escondida». El actor respondió:
«Una de las que disfruté haciendo fue con un director británico llamado Kirk Jones, Everybody’s Fine. No sé quién vio la película, pero yo me lo pasé muy bien con Kirk haciéndola. Más que pasarlo bien, fue una película especial para mí».
Un remake italiano de corte navideño
Estrenada en 2009, Todos están bien es una adaptación de Stanno tutti bene —que De Niro recordó como Tutto stato bene—, filme dirigido por Giuseppe Tornatore. En esta versión, De Niro interpreta a Frank Goode, un viudo recién jubilado que, al no poder recibir la visita de sus cuatro hijos, decide atravesar Estados Unidos para reencontrarse con ellos. El elenco incluye a Drew Barrymore, Kate Beckinsale, Sam Rockwell y Melissa Leo.
A pesar del cariño del actor, la crítica no fue benévola. En Rotten Tomatoes, la película obtuvo apenas un 47% de aprobación entre 141 reseñas profesionales. El consenso la describe como «una tragicomedia navideña estereotípica», aunque señala que «la interpretación serena y carismática de Robert De Niro casi salva la película». El público tampoco la respaldó: 53% de votos positivos. Un usuario identificado como @Bluehill comentó:
«Un bodrio incómodo y estrepitoso. Si te gustan las películas deprimentes, esta debería estar en tu lista. Lo único bueno fue que el nieto estuvo genial».
El fracaso se reflejó en la taquilla. La cinta recaudó unos 16 millones de dólares en Estados Unidos y aproximadamente 36 millones a nivel global, cifras modestas frente a un presupuesto estimado de 21 millones. Lejos de ser un éxito navideño, el filme pasó inadvertido en los cines.
A sus 82 años, De Niro no muestra intenciones de retirarse. En 2026 estrenará el thriller psicológico Susurran tu nombre, basado en la novela de Alex North y producido por Netflix, donde interpreta a un detective retirado que investiga la desaparición de un niño. Además, retomará su papel del cascarrabias Jack Byrnes en Ahora los suegros son ellos, la cuarta entrega de la saga de los Focker, prevista para finales de año.
Fuente: Infobae