Un hecho insólito marcó el final del partido entre Ecuador y México por los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El defensa ecuatoriano Piero Hincapié fue expulsado directamente por incumplir la regla que prohíbe dirigirse a un rival tapándose la boca. La jugada ocurrió en el tiempo de descuento en el Estadio Azteca y terminó por sellar la eliminación del combinado sudamericano, mientras avivaba el debate sobre la nueva normativa impulsada por el máximo organismo rector del fútbol.
Corría el minuto 90+5 cuando se produjo la acción más controvertida del encuentro. Después de una jugada en la mitad de la cancha, Hincapié se aproximó al delantero mexicano Santiago Giménez y, mientras le decía algunas palabras, se cubrió la boca con la mano. El atacante del AC Milan reaccionó de inmediato y alertó al árbitro esloveno Slavko Vincić, quien detuvo el juego y recurrió al sistema de videoarbitraje (VAR). Luego de revisar las imágenes, el juez confirmó la infracción y mostró la tarjeta roja al jugador del Arsenal, dejando a Ecuador con diez hombres en los instantes finales.
La incredulidad se reflejó en el rostro de Hincapié mientras abandonaba el campo rumbo a los vestuarios. Con esta sanción, el defensa se convirtió en el segundo futbolista en la historia de los Mundiales en ser castigado por esta norma, conocida extraoficialmente como la “Ley Vinícius” o “Ley Prestianni”. La disposición fue aprobada por la International Football Association Board (IFAB) después de un grave incidente de racismo ocurrido en un partido de la Champions League entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior. La regla faculta a los árbitros a expulsar de manera directa a cualquier jugador que oculte sus labios al hablar durante un enfrentamiento, con el objetivo de prevenir insultos o comentarios discriminatorios.
No es la primera vez que se aplica esta medida en el torneo. Durante la fase de grupos, el paraguayo Miguel Almirón ya había sido sancionado bajo esta misma normativa, luego de increpar al defensor turco Mert Müldür con la boca cubierta. Aquella expulsión sentó un precedente que aumentó la atención arbitral sobre este tipo de conductas.
El desarrollo del partido entre México y Ecuador estuvo marcado por las condiciones climáticas y la tensión propia del certamen. Una tormenta eléctrica sobre la Ciudad de México obligó a retrasar el inicio en el Estadio Azteca. Una vez que se reanudó el juego, la escuadra dirigida por Javier Aguirre tomó el control y se adelantó en el marcador al minuto 21 gracias a un potente disparo de Julián Quiñones. Nueve minutos más tarde, Raúl Jiménez aumentó la ventaja para los locales con un remate cruzado dentro del área.
El conjunto ecuatoriano, bajo el mando de Sebastián Beccacece, no logró reaccionar ante el dominio mexicano ni encontró las vías para inquietar al arquero rival. Enner Valencia y Gonzalo Plata intentaron generar peligro, pero la defensa azteca se mantuvo sólida y evitó cualquier descuento. El resultado final de 2-0 le permitió a México clasificar a los octavos de final, superando una fase eliminatoria en una Copa del Mundo por segunda vez en su historia —la primera fue en 1986, cuando el conjunto tricolor fue anfitrión—.
Antes de este cruce, México había llegado como líder invicto de su grupo, mostrando un fútbol ofensivo y consistente durante toda la primera ronda del torneo.
Fuente: Infobae