Guatemala impulsa dos leyes para modernizar la aviación civil

La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de Guatemala promueve dos proyectos de ley que buscan separar la función reguladora de la operación aeroportuaria. Esta reforma pretende actualizar el sistema de aviación del país, reforzar la supervisión del sector y alinear la gestión con estándares internacionales, antes de que las iniciativas lleguen al presidente Bernardo Arévalo y posteriormente al Congreso.

El progreso administrativo de estas propuestas ya tiene indicadores concretos: la Ley de Aviación Civil registra un 65 % de avance, mientras que la Ley Orgánica del Operador Aeroportuario alcanza un 56 %, tras más de dos años de trabajo técnico.

Las iniciativas fueron presentadas durante un recorrido en el Aeropuerto Internacional La Aurora y plantean una reorganización institucional: una entidad autónoma se encargaría de regular y supervisar toda la aviación civil, mientras que otra asumiría la operación de los aeropuertos internacionales y aeródromos públicos.

Según explicó María José Alcázar, consultora de la DGAC en la elaboración de estas normas, el propósito central es dividir funciones que hoy conviven dentro del mismo esquema. Esa separación entre regulación y operación, indicó, responde a una práctica recomendada por la Organización de Aviación Civil Internacional.

Una persona camina hacia la entrada del Aeropuerto Internacional La Aurora, con el nombre del aeropuerto claramente visible en la fachada de cristal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las iniciativas crean dos entidades autónomas para dividir funciones

La nueva Ley de Aviación Civil y la Ley Orgánica del Operador Aeroportuario de Guatemala apuntan a crear dos organismos con funciones distintas y autonomía propia. El diseño busca que una institución supervise y regule, mientras que la otra administre la infraestructura aeroportuaria pública.

Alcázar señaló que ese modelo ya se aplica desde hace años en países como El Salvador y República Dominicana. También afirmó que la meta es que Guatemala avance en la atención de los requerimientos y de las buenas prácticas internacionales en materia de aviación civil.

El planteamiento de la DGAC incluye otros objetivos institucionales: fortalecer la estabilidad de las entidades, mejorar las condiciones del personal especializado y asegurar que ambos organismos sean autosostenibles con ingresos propios. Las autoridades sostienen que ese esquema no implicaría una carga adicional para el Estado.

El envío al presidente depende de dictámenes de instituciones del Estado

Los proyectos se encuentran en la integración de los expedientes administrativos, una etapa que incluye la obtención de dictámenes de distintas instituciones estatales. Cuando ese proceso concluya, las iniciativas serán presentadas al presidente Bernardo Arévalo, que decidirá si las remite al Congreso de la República.

De acuerdo con la información oficial, las autoridades también han mantenido reuniones con organismos internacionales y con representantes del sector aeronáutico para socializar el contenido de las propuestas. Esos intercambios buscan ajustar las iniciativas a las recomendaciones técnicas de la OACI.

La respuesta directa a la reforma en curso es esta: Guatemala prepara un nuevo marco legal para que la supervisión de la aviación civil y la operación de aeropuertos queden en manos de entidades distintas, con autonomía y financiamiento propio, en un intento por construir un sistema más moderno, seguro y sostenible.

Según lo informado durante la presentación de los proyectos, el objetivo final es transformar la institucionalidad de la aviación civil del país y modernizar la gestión aeroportuaria con una estructura alineada con estándares internacionales.

El Aeropuerto Internacional La Aurora moderniza sus instalaciones

En tanto, el Aeropuerto Internacional La Aurora avanza con obras de modernización que incluyen la renovación del aire acondicionado, la incorporación de nuevos equipos de rayos X y la adecuación de áreas internas, con el objetivo de mejorar la comodidad y la seguridad de los pasajeros. La principal terminal aérea del país recibe cerca de 5 millones de visitantes al año.

Uno de los cambios se concentró en Plaza Guatemala, el área comercial dentro del aeropuerto, donde se habían detectado fallas en iluminación, climatización y distribución de espacios. El subadministrador Gerson Cuzco atribuyó el recambio del sistema de aire acondicionado al deterioro de los equipos:

“Teníamos unidades desde el año 2000 y otras desde la renovación de 2006 sin mantenimiento. La transferencia de calor no llegaba ni al 5 %; prácticamente el aire era un escudo acá”.

Cuzco señaló que el proyecto se ejecutó en tres etapas: mantenimiento y optimización del sistema existente, sustitución total de equipos y automatización. Sobre el funcionamiento, explicó:

“Si una sala no tiene personas y la temperatura ya es la adecuada, el sistema baja automáticamente las revoluciones. Si hay una sala con alta demanda, el sistema tiene la capacidad de aumentar automáticamente su potencia hasta el 100 %”.

Fuente: Infobae

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