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Carlinhos Brown: ‘La inteligencia ancestral es clave ante la IA’

El músico brasileño Carlinhos Brown ha puesto sobre la mesa un tema que cruza el arte y la tecnología: la necesidad de recuperar la inteligencia ancestral como fundamento para que los avances digitales no borren las raíces culturales. En una entrevista reciente, el artista confesó también su anhelo de regresar a España para ofrecer una faceta más madura de su obra.

Brown, nacido en Brotas, Salvador de Bahía (1962), habló luego de su participación en la 27.ª edición del Festival de la Música Gnaoua de Essaouira, que culminó el sábado pasado en esa ciudad marroquí bañada por el Atlántico.

El valor de la inteligencia ancestral

El artista, galardonado con el Premio Príncipe Claus en 2003 por preservar e innovar la artesanía musical, lanzó un mensaje directo al debate global sobre la inteligencia artificial: “La inteligencia ancestral se vuelve necesaria”, afirmó.

Para Brown, conocer las raíces culturales es indispensable para que la inteligencia artificial descanse sobre “bases sólidas” y deje de ser un sueño para convertirse en “una herramienta y un poder” capaz de revitalizar idiomas, estéticas y orígenes.

El músico subrayó que el afán humano de progreso no debe sepultar las tradiciones. “El ser humano no puede detener su curiosidad por avanzar, pero tampoco puede matar las tradiciones. Innovación y tradiciones deben caminar juntas”, sentenció Brown.

El músico brasileño sostuvo que conocer las raíces culturales da bases sólidas a la inteligencia artificial para reactivar orígenes, lenguas y estéticas

Su propuesta sonora descansa sobre una percusión potente, un mestizaje rítmico marcado y una identidad ligada a lo afrobrasileño. Brown fusiona géneros contemporáneos con elementos de la música popular brasileña, y en el escenario despliega una energía expansiva donde el ritmo es el eje central.

En cuanto a instrumentos, emplea percusiones de diversos orígenes, así como objetos cotidianos transformados en fuentes sonoras. Se le reconoce como multiinstrumentista, capaz de integrar tambores, panderos, atabaques y otras piezas de raíz afrobrasileña en arreglos de alto voltaje rítmico.

Un regreso pendiente a España

Brown manifestó su intención de volver a los escenarios españoles, país al que atribuye parte de su reconocimiento en Brasil. Recordó el megadesfile que encabezó durante el Fórum de las Culturas de Barcelona 2004: casi medio millón de personas bailaron en el paseo de Gràcia al ritmo de un camión llegado desde Salvador de Bahía.

“En un momento dije: ‘vuelvo a la música’, pero regresé con otra mentalidad. Hoy me interesan mucho más los teatros de España, porque interpreto música sinfónica que allí todavía no se conoce”, explicó. Y agregó: “Cuando se te abre una oportunidad, hay que devolverla con la misma calidad que te fue ofrecida para que crezca. Quiero mostrar a España que he crecido musicalmente”.

Brown participó en la 27ª edición del Festival de la Música Gnaoua de Essaouira, que reunió a más de 500 músicos de todo el mundo

Fuera de los escenarios, Brown ha impulsado mejoras en zonas vulnerables de Brasil, lo que en ocasiones lo alejó de la música. Su labor fue determinante para transformar por completo la favela de Candeal, en Salvador de Bahía. De esa experiencia surgió el documental El milagro de Candeal (2004), dirigido por el español Fernando Trueba, a quien el artista agradeció durante la conversación.

En la clausura de la 27.ª edición del Festival de Gnaoua de Essaouira, Brown fue el invitado estelar y sacudió la plaza Mulay Hassan, en el casco antiguo de la ciudad, sede del escenario central del evento.

El festival congregó a más de 500 músicos de todo el mundo y sirvió de vitrina para la Música Gnaoua, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2019.

Este género nació entre los esclavos subsaharianos que llegaron al país hace cinco siglos y se distingue por el sonido de las castañuelas de metal y del guembri, un laúd tradicional de tres cuerdas.

La cita musical se realiza bajo el patronazgo del rey Mohamed VI y con el respaldo directo de su consejero André Azoulay, miembro de la comunidad judía de Essaouira, con el propósito de fortalecer la identidad de la ciudad a través del arte y la convivencia.

Fuente: Infobae

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