La detención de Cristhian Páez Talaga en el barrio Altos de Jordán de Cali, el sábado 27 de junio, representa uno de los golpes más recientes contra las estructuras del narcotráfico internacional que operan hacia Europa.
La acción conjunta entre la Dijín de la Policía Nacional, Interpol y autoridades judiciales europeas permitió capturar a un hombre considerado pieza fundamental dentro de una organización que contaminaba cargamentos legales con cocaína, logrando evadir los controles aduaneros en puertos españoles y facilitando el envío de grandes volúmenes de droga al mercado europeo.
Según el expediente judicial abierto en España, al que tuvo acceso el diario El Tiempo, el caso de Páez Talaga revela la sofisticación y alcance de las nuevas rutas del narcotráfico, que aprovechan infraestructuras comerciales legales y el tránsito internacional de mercancías para ocultar el envío de sustancias ilícitas.
El documento detalla la logística de la red, las ubicaciones utilizadas para almacenar la droga y los vehículos designados para su transporte y distribución.
Operación en Málaga: contenedores y fincas al servicio del narcotráfico
La investigación judicial se centra en hechos ocurridos a partir del 1 de mayo de 2024. Ese día, según los reportes, Páez Talaga, junto con al menos otros tres cabecillas, movilizó a nueve personas en vehículos que la policía ya seguía de cerca, desde el municipio de Fuengirola, en la Costa del Sol, hasta la localidad de Mollina, en la provincia de Málaga.
El expediente detalla que al llegar al destino, los integrantes de la organización participaron en la descarga de un camión tipo tráiler que transportaba palés con cajas de cartón nuevas.
Dichas cajas serían acondicionadas para el ocultamiento de la droga. Mientras el resto de la red trabajaba montando las cajas, Páez Talaga salió a realizar diversas compras, lo que evidencia la coordinación meticulosa de la operación.
Al día siguiente, un nuevo camión arribó con cajas de plátanos que venían de un contenedor perteneciente a la empresa Oasis Fruit Company, una firma reconocida por exportar e importar frutas tropicales y con presencia en España, Panamá y Colombia.
Estas cajas fueron almacenadas en una cámara frigorífica dentro de una nave industrial del polígono de Cajíz. La policía constató que, posteriormente, las cajas eran trasladadas a una finca ubicada en Antequera, donde los miembros de la organización pasaron la noche para continuar con las labores logísticas.
De Antequera a Madrid: el recorrido de la cocaína
El 3 de mayo de 2024, todos los participantes regresaron a la localidad de Mollina y cargaron un furgón con las cajas que presuntamente ya contenían cocaína.
El vehículo partió rumbo a la finca de Antequera, donde se efectuó el almacenaje temporal antes de la etapa final del recorrido: el traslado hasta la ciudad de Madrid.
En la capital española, la droga era entregada a los responsables de proceder a su extracción y posterior venta entre organizaciones criminales europeas.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el manejo de los cartones sobrantes, que no estaban impregnados con droga. La red se encargaba de retirarlos cuidadosamente y almacenarlos junto con el resto de la mercancía legal en la finca de Antequera, con el fin de no levantar sospechas y mantener la fachada de una operación comercial legítima.
El expediente en Madrid y la detención internacional
La operación que condujo a la captura de Páez Talaga se produjo gracias al intercambio de información entre la Oficina Central Nacional (OCN) de Interpol en Madrid y la policía colombiana.
En el expediente radicado en la Plaza 41 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Madrid, se acusa al colombiano de haber participado directamente en la estructura logística y financiera de la red, junto a al menos otras 11 personas.
El documento recoge testimonios, registros de vigilancia y pruebas materiales sobre la implicación de Páez Talaga en la recolección, transporte y almacenamiento de la droga, detalló el informe del medio colombiano.
Además, en la documentación se detalla cómo la organización recurría a empresas con apariencia legal, como Oasis Fruit Company, para camuflar sus operaciones ilícitas y aprovechar las rutas comerciales establecidas entre América Latina y Europa.
Tras su captura en Cali, Cristhian Páez Talaga fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación y se encuentra a la espera de que se surtan los trámites diplomáticos y legales para su extradición a España.
En territorio europeo, deberá responder por cargos relacionados con tráfico internacional de estupefacientes, asociación criminal y lavado de activos.
Fuente: Infobae