Las autoridades sanitarias de Guatemala han emitido una serie de medidas preventivas ante la llegada de polvo del Sahara al territorio centroamericano. Según los pronósticos, la dispersión de estas partículas se mantendrá al menos hasta el 1 de julio, lo que podría incrementar la carga de material suspendido en el aire, disminuir la visibilidad y agravar problemas respiratorios, especialmente en personas con asma, alergias u otras afecciones pulmonares.
De acuerdo con los reportes del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), la concentración estimada de partículas oscila entre 15 y 30 microgramos por metro cúbico, un nivel considerado bajo o moderado. El boletín oficial se basa en el modelo de predicción SKIRON, desarrollado por la Universidad de Atenas, y extiende el monitoreo hasta el 8 de julio.
El polvo sahariano comenzaría a hacerse perceptible en diferentes momentos a partir de este domingo, según la misma entidad. No obstante, los valores proyectados no representan, por el momento, un impacto grave para el país.
La escala utilizada por el modelo distingue cuatro niveles: de 1 a 25 microgramos por metro cúbico, concentraciones muy bajas o casi nulas; de 25 a 100, presencia moderada; de 100 a 500, concentración significativa; y por encima de 500, niveles graves. Con estos parámetros, la nube que afectará a Guatemala se ubica por debajo de los umbrales más altos.
Medidas preventivas para grupos vulnerables
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social ha solicitado evitar la exposición a estas partículas para reducir complicaciones de salud. En su comunicado oficial, advierte que la prevención es especialmente importante en personas con asma y otras enfermedades respiratorias, así como en quienes pueden presentar irritación ocular.
Las autoridades recomendaron el uso de mascarilla, particularmente en niños, mujeres embarazadas y adultos mayores. También instaron a permanecer bajo techo mientras dure el fenómeno.

El episodio no ha sido catalogado como una emergencia, pero sí como una situación que exige cuidados básicos para limitar la inhalación de polvo y evitar molestias respiratorias. Ante la aparición de síntomas relacionados con la exposición, el ministerio ha puesto a disposición la red de servicios de salud.
Técnicos del Insivumeh, consultados por medios locales, indicaron que no existe ninguna alerta ni protocolo de emergencia activado por este episodio. La evaluación oficial sostiene que, con los valores proyectados, el riesgo no es considerable.
Recomendaciones adicionales sobre agua y limpieza
Entre las medidas de prevención difundidas también figura cubrir los recipientes en los que se almacena agua para consumo humano y para animales domésticos. La indicación busca evitar que el polvo contamine esos depósitos.
Otra recomendación es humedecer el suelo antes de barrer, para impedir que las partículas vuelvan a dispersarse. A eso se suma el uso de lentes protectores o gafas para reducir la irritación ocular.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) también aconseja cubrir nariz y boca con un pañuelo cuando no se disponga de mascarilla, y acudir a un centro de salud si se presentan molestias respiratorias. Las autoridades insistieron en seguir los reportes oficiales sobre la evolución del fenómeno atmosférico.
El ingreso de polvo del Sahara es recurrente entre junio y agosto. Aunque no representa un riesgo grave para la mayoría de la población, puede deteriorar la calidad del aire y afectar con más fuerza a quienes tienen sensibilidad respiratoria. Por ello, se recomendó limitar la exposición prolongada al aire libre durante los días en que estas partículas permanezcan sobre el territorio guatemalteco.
Fuente: Infobae