Buscar transmisiones gratuitas del Mundial 2026 en plataformas no oficiales puede resultar mucho más costoso de lo que parece. Lo que muchos ven como una oportunidad para ahorrar dinero se convierte, en realidad, en una puerta abierta para ciberataques, robo de información personal y fraudes que no solo perjudican al usuario, sino también a las empresas para las que trabaja.
En declaraciones a medios especializados, Mariano Juárez, director de operaciones (COO) de Sparkfound, advirtió que durante eventos de alta audiencia los delincuentes informáticos explotan el interés masivo para distribuir software malicioso, lanzar campañas de engaño (phishing) y suplantar la identidad de marcas reconocidas.
El experto explicó que el peligro comienza en el momento en que un usuario ingresa a sitios de streaming no autorizados para ver un partido. A partir de allí, puede quedar expuesto a descargas de programas dañinos, ventanas emergentes diseñadas para engañar al visitante o formularios que buscan obtener datos personales y claves de acceso.

Las transmisiones ilegales: un punto de entrada para los atacantes
Según Juárez, muchos usuarios recurren a estas plataformas abiertas cuando no tienen acceso a una transmisión oficial del Mundial. Sin embargo, ingresar a esos sitios aumenta de forma considerable la probabilidad de sufrir un incidente de seguridad.
El especialista recomendó evitar por completo este tipo de plataformas y aseguró que la primera barrera de protección es la concienciación de los propios usuarios. En sus palabras:
“Concientizar al usuario que no utilice las plataformas abiertas, piratas, streaming, porque al ingresar, la posibilidad es de millones, como descargar una aplicación no deseada o entregar datos personales”.
Además, indicó que estas acciones pueden facilitar la entrada de programas maliciosos capaces de comprometer tanto la información privada como los sistemas de una compañía, si el dispositivo está conectado a recursos corporativos.

Las empresas también deben reforzar sus defensas
Juárez considera que la capacitación por sí sola ya no es suficiente para enfrentar las amenazas actuales. En su opinión, las organizaciones deben complementar la formación con herramientas que permitan restringir el acceso a sitios peligrosos y supervisar de forma continua la actividad en sus redes.
Entre las medidas recomendadas mencionó el uso de controles de navegación, filtros de aplicaciones y sistemas capaces de bloquear accesos que violen las políticas de seguridad internas. También destacó la importancia del monitoreo permanente para detectar comportamientos anómalos antes de que un incidente se convierta en un ataque de mayor envergadura.
La inteligencia artificial potencia los fraudes
Otro punto señalado por el experto en ciberseguridad es el crecimiento de las campañas de phishing impulsadas por inteligencia artificial. Estas herramientas permiten crear mensajes fraudulentos cada vez más convincentes, lo que dificulta que los usuarios identifiquen las señales de alerta.
Ante este panorama, el ejecutivo afirmó:
“No vamos a frenar el engaño, pero lo vamos a detectar temprano y poder responder”.

Según explicó, una respuesta rápida puede incluir el bloqueo inmediato de cuentas comprometidas, el cambio de contraseñas y otras acciones destinadas a impedir que el atacante continúe usando las credenciales robadas.
No existe una protección absoluta
Durante la entrevista, Mariano Juárez también recordó que ningún sistema ofrece una protección total frente a las amenazas informáticas. “No, no existe”, sentenció.
Con esa respuesta descartó la posibilidad de eliminar por completo el riesgo, incluso cuando las organizaciones cuentan con soluciones avanzadas de seguridad. El especialista indicó que siempre existirá un componente asociado al comportamiento humano, por lo que recomienda combinar herramientas tecnológicas con procesos permanentes de capacitación y supervisión.
Cuando el presupuesto no alcanza para proteger todos los activos de una organización, aconsejó priorizar aquellos sistemas considerados críticos para el negocio, conocidos como “las joyas de la corona”.

El wifi corporativo puede ayudar, pero tiene límites
Juárez también abordó la diferencia entre navegar desde la red de una empresa y usar datos móviles personales. Y es que las compañías pueden aplicar restricciones mediante cortafuegos (firewalls) cuando los dispositivos están conectados al wifi corporativo.
Sin embargo, reconoció que ese control desaparece cuando el usuario navega utilizando su propio plan de datos. Por eso, considera importante mantener separados, siempre que sea posible, los dispositivos personales de la infraestructura tecnológica de la empresa. En el caso de los teléfonos corporativos, señaló que las plataformas de gestión de dispositivos móviles permiten aplicar políticas de seguridad adicionales.
¿Qué hacer si una cuenta fue comprometida?
Si un usuario sospecha que fue víctima de un ataque, Juárez recomienda actuar de inmediato. El primer paso consiste en recuperar o modificar las credenciales de todas las cuentas afectadas para impedir que los delincuentes continúen usándolas.
Según explicó, una vez que un atacante obtiene acceso a un correo electrónico o a una cuenta de mensajería, puede utilizarla para contactar a otras personas, solicitar dinero, interceptar información o facilitar nuevas estafas. “Lo que siempre tratamos es de frenar ese acceso”, precisó.

Después de contener el incidente, el especialista aconseja presentar la denuncia correspondiente, ya que inicialmente puede resultar difícil determinar el alcance de la vulneración.
El Mundial también incrementa la suplantación de marcas
Además de los riesgos relacionados con las transmisiones ilegales, Juárez advirtió que el Mundial 2026 representa una oportunidad para campañas de fraude que utilizan el nombre de empresas conocidas. Los delincuentes pueden crear promociones falsas, sorteos inexistentes o supuestas ofertas de viajes al torneo para obtener información personal de los usuarios.
Por ello, recomendó que las organizaciones supervisen permanentemente el uso de su identidad digital. “Pensemos que nuestra marca, lo que vendamos, puede ser objeto de suplantación de identidad”, añadió.
El especialista concluyó que combinar buenas prácticas de navegación, controles tecnológicos y monitoreo continuo será fundamental para reducir los riesgos de ciberseguridad durante el torneo.
Fuente: Infobae