Este martes 30 de junio, la Selección Mexicana disputará uno de los partidos más decisivos de su participación en el Mundial 2026. Enfrentará a Ecuador en los Dieciseisavos de Final, una instancia que para ambos conjuntos significa todo o nada: el vencedor seguirá adelante en el torneo, mientras que el perdedor dirá adiós.
Hace exactamente 33 años, estos dos combinados nacionales se encontraron en una eliminatoria similar. Fue en las semifinales de la Copa América, disputadas en Quito. Aquella noche, la escuadra mexicana logró una victoria que aún resuena en la memoria colectiva del fútbol azteca.

Foto: X/MiSelección
Los goles de Hugo Sánchez y Ramón Ramírez le dieron el triunfo 2-0 a México, que así consiguió su pase a la gran final del torneo continental. Ese episodio se convirtió en uno de los hitos más recordados entre ambas selecciones.
Ahora, tres décadas más tarde, el destino vuelve a cruzar los caminos de México y Ecuador en un duelo de eliminación directa. El escenario será el Estadio Ciudad de México y la ilusión de repetir aquella página gloriosa renace entre los aficionados nacionales.

El equipo dirigido por Javier Aguirre llega a este compromiso respaldado por una sobresaliente actuación en la fase de grupos. México terminó como líder del Grupo A con tres victorias consecutivas, nueve puntos y, lo más destacado, ningún gol en contra. Esto lo convirtió en el anfitrión con mejor rendimiento de la primera ronda.
La solidez defensiva ha sido uno de los pilares del Tricolor en esta Copa del Mundo. Ninguno de sus rivales logró vulnerar el arco mexicano durante la fase inicial, lo que refleja el orden táctico y la disciplina del plantel.

Sin embargo, el camino no estuvo exento de críticas. A pesar de los resultados positivos, algunos analistas señalaron que el funcionamiento ofensivo aún tiene aspectos por pulir, sobre todo considerando que los rivales enfrentados eran de menor jerarquía que los que vendrán en las rondas de eliminación directa.
Ahora el panorama es completamente diferente. Ecuador representa un desafío mucho más exigente. La selección sudamericana llega fortalecida tras clasificarse como uno de los mejores terceros lugares, con un balance de una victoria, un empate y una derrota, suficiente para mantenerse con vida en el torneo.

Este encuentro también es una oportunidad para que México siga escalando en el panorama internacional. Gracias a su rendimiento mundialista, el Tricolor ascendió al puesto 11 del Ranking FIFA, quedando a un solo paso de regresar al Top 10, un objetivo que consolidaría el crecimiento mostrado bajo la dirección de Javier Aguirre.
La posibilidad de volver al grupo de las diez mejores selecciones del mundo añade un incentivo extra para un plantel que ha demostrado confianza y solidez desde el inicio del certamen.

No obstante, todos esos números quedarán en segundo plano cuando el balón empiece a rodar. En los partidos de eliminación directa no hay margen de error; cualquier detalle puede inclinar la balanza.
Treinta y tres años después de aquella inolvidable victoria en Quito, México buscará escribir un nuevo capítulo frente a Ecuador. El antecedente histórico alimenta la esperanza de la afición, pero el desenlace dependerá exclusivamente de lo que ocurra sobre el césped del Estadio Ciudad de México, donde el Tri intentará mantener el paso perfecto y dar otro paso hacia el sueño de conquistar la Copa del Mundo.
Fuente: Infobae