La periodista que puso en aprietos a Julian Nagelsmann al preguntarle si había reflexionado sobre su continuidad al frente de la selección alemana, provocando un momento de tensión e incomodidad en vivo, tiene 29 años, se llama Lili Engels y hasta hace poco era un rostro relativamente nuevo en la televisión pública alemana. El intercambio ocurrió durante la transmisión en directo por ZDF, luego de la eliminación de Alemania ante Paraguay en el Mundial 2026. Detrás de esa escena hay una trayectoria que comenzó en Hamburgo, pasó por una cancha de fútbol juvenil y tuvo una escala inesperada en las pasarelas.
Engels nació el 27 de febrero de 1997 y es la presentadora más joven del equipo de ZDF para la Copa del Mundo 2026. Su nombre se hizo conocido para el público alemán mucho antes del torneo, pero fue en Winston-Salem —sede de la delegación de la Federación Alemana de Fútbol (DFB)— donde su labor cobró otra dimensión. Desde allí informa de forma regular: cubre sesiones de entrenamiento, asiste a ruedas de prensa y realiza entrevistas con los protagonistas del torneo.
El camino hasta ese lugar no siguió un guion predefinido. “Me topé con ella por casualidad”, declaró la propia Engels en conversación con RTL al referirse a su carrera. Tras graduarse en 2015, se trasladó a Kiel para estudiar ciencias del deporte y filosofía en la universidad local entre 2016 y 2020.
Durante esos años acumuló su primera experiencia profesional en el Servicio de Información Deportiva (SID) de Colonia, lo que le abrió las puertas a Sport1, la cadena donde se forjó un nombre en la escena deportiva televisiva.

En Sport1 presentó el Campeonato Mundial de Hockey sobre Hielo, el formato “EM Aktuell” y varios programas digitales como “2nach10” o la “Transfermarkt-Show”. Fue un ritmo de trabajo que la llevó, en 2023, a dar el salto a la televisión pública con el espacio juvenil de fútbol “Bolzplatz” en ZDF, seguido de coberturas de la Champions League y la Bundesliga. Desde el otoño de 2024 conduce la sección deportiva del “ZDF-Mittagsmagazin”.
Uno de los momentos que más la marcó ocurrió, precisamente, en la ciudad donde estudió. Regresó a Kiel para presentar un partido de la Copa DFB como enviada de ZDF. “Un momento de círculo completo”, lo describió ella misma. Entre aquel primer día de universidad y ese partido, transcurrieron seis años.

El fútbol, para Engels, no es solo un oficio aprendido. Jugó desde pequeña —principalmente como defensora, según reveló a Sport Bild en 2025— y llegó a recibir ofertas de clubes de segunda división en categorías juveniles. “Hubo ofertas de clubes de segunda división en la juventud, pero en ese momento la perspectiva aún era demasiado incierta para mí”, explicó.
Su primer club fue el SC Nienstedten de Hamburgo, y fue su hermano quien la introdujo en el mundo del balompié, según detalló en esa misma entrevista. Dejó de jugar al terminar el instituto.

La conexión familiar con el fútbol también aparece en otro relato. “Solía ir mucho a estadios de fútbol con mi padre. Cuando llegábamos a casa, veíamos todos los partidos”, contó Engels en una entrevista con Sport Bild a principios de 2025.
Antes del periodismo, Engels trabajó como modelo comercial al final de sus años escolares y durante la universidad. Ella misma se encargó de aclarar los alcances de esa etapa: “Nunca trabajé como modelo de alta costura”, precisó.

La decisión de orientarse hacia el periodismo deportivo fue deliberada, aunque la forma en que llegó a cada oportunidad concreta la describe como una sucesión de coincidencias: una llevó a la siguiente, y de repente estaba frente a cámaras donde antes estaban nombres ya consolidados del periodismo deportivo alemán.
Esa perspectiva sobre su propio lugar en el medio define también su forma de entender el trabajo. Según declaró a RTL, “los protagonistas deberían estar en primer plano” y la atención mediática sobre su propia figura no es un objetivo. Trabaja como freelance —la norma, no la excepción, en el periodismo deportivo televisivo alemán, como ella misma señaló—, y describe las retransmisiones en directo como algo más cercano a un “viaje de clase” que a una competencia: los reporteros se reencuentran entre ciudades, quedan para tomar un café entre turno y turno, y construyen una red de trabajo que, según sus palabras recogidas por RTL, “hace que el trabajo sea especial”.

Fuera de las cámaras, Engels mantiene su vida privada al margen del ojo público. En sus redes sociales ofrece perspectivas de su vida cotidiana —deporte, momentos de descanso— sin una estrategia de exposición definida. “Publico en Instagram lo que me gusta y no tengo la ambición de publicar allí cada día”, declaró en una entrevista con Der Westen, citada por ese mismo medio. Entre sus vínculos más cercanos del sector figura su colega Jana Wosnitza, con quien comparte instantáneas en la plataforma.
A sus 29 años, Engels informa desde la sede de la DFB en Winston-Salem en uno de los torneos más seguidos del planeta, con una selección alemana que atraviesa una crisis de resultados tras caer ante Paraguay y cuyo seleccionador todavía no tiene definida su continuidad.
Fuente: Infobae