La selección de Ghana llega a su choque mundialista contra Colombia envuelta en una curiosa combinación de balón, misticismo y show mediático. Más allá de su desempeño deportivo, toda la atención se centra en la polémica figura de Nana Kwaku Bonsam, quien asegura tener el poder de alterar los partidos con sus prácticas espirituales.
De acuerdo con información recogida por El Tiempo, Bonsam ganó notoriedad en el Mundial luego de afirmar que había neutralizado al goleador inglés Harry Kane para evitar que anotara frente a Ghana. El rumor creció en redes sociales cuando Kane falló una oportunidad clara de gol. Tiempo después, Bonsam declaró que había liberado al atacante para que volviera a marcar.

El revuelo se intensificó cuando, tras el pase de Ghana a la siguiente fase, el místico lanzó un nuevo vaticinio: aseguró que Cabo Verde eliminaría a Argentina. La declaración provocó reacciones entre la curiosidad, la ironía y el escepticismo. En Colombia, el tema cobró fuerza porque Ghana se perfila como el próximo rival del combinado nacional.
La dimensión cultural de las creencias en Ghana
Ghana, nación del occidente africano con cerca de 35 millones de personas, alberga una rica diversidad de comunidades, religiones y costumbres. En ese marco, las prácticas espirituales forman parte del imaginario popular y, en ocasiones, se vinculan al fútbol, aunque no toda la población las respalda ni les atribuye un poder real sobre los marcadores.
El periodista Nuhu Adams, especialista en deporte africano, explicó a El Tiempo que en su país coexisten múltiples credos. Junto al cristianismo y el islam, persisten tradiciones espirituales locales. Adams señaló que algunos aficionados recurren a estos ritos cuando desean un resultado favorable.

Adams aclaró que elementos como amuletos, anillos o collares no siempre tienen un origen oscuro. Para muchos, son simples objetos culturales, rituales personales o parte de la diversión que rodea al deporte. “Es simplemente diversión”, afirmó.
La conexión entre fútbol africano y rituales no es un fenómeno reciente. El reporte menciona que, a lo largo de los años, se han documentado ceremonias en vestuarios, oraciones colectivas y el uso de objetos sagrados para buscar protección o buenos resultados. Incluso en Ruanda, las autoridades deportivas prohibieron que los equipos realizaran hechizos.
Entre el mito, el show y el terreno de juego
Otro periodista ghanés, Gary Al-Smith, de SportyFM, ofreció una visión más escéptica. Cuando se le preguntó si la brujería funciona en el fútbol, respondió con otra pregunta: si realmente funcionara, ¿por qué ningún equipo africano ha llegado a una final mundialista?
Para Al-Smith, lo que se dice sobre la magia negra en el fútbol africano puede contener partes de verdad y de ficción. Recordó que en todo el mundo las personas buscan protección en símbolos espirituales o religiosos, desde la Biblia y el Corán hasta rosarios, amuletos o accesorios personales.

No obstante, el comunicador fue tajante al referirse al brujo viral del Mundial. A su juicio, su presencia responde más al entretenimiento que a un impacto real en el juego de Ghana. “No influye en absoluto en el rendimiento ni en el resultado”, sentenció, describiéndolo como un seguidor que viaja y apoya a la selección.
Este caso demuestra cómo en torno al fútbol se tejen relatos que mezclan identidad, tradición, superstición y espectáculo. Para Colombia, el verdadero desafío ante Ghana estará en la cancha, más allá de las anécdotas que rodean al rival.
Fuente: Infobae