La historia de Fina García ha logrado tocar los corazones de miles de personas gracias a la sinceridad y la calma con la que relata su experiencia en una etapa tan compleja. Su mensaje, difundido a través de redes sociales, va más allá de lo personal y propone una reflexión sobre el significado de despedirse y valorar cada instante de la vida.
Fina García, una maestra de inglés originaria de Sevilla y residente en La Antilla, compartió en su cuenta de TikTok (@finaaagarcia) que se encuentra en cuidados paliativos tras cuatro años de batalla contra el cáncer. Decidió grabar un mensaje para despedirse:
“Siento que me toca pasarme por aquí para despedirme, porque esto es un regalo que a mí me ha brindado la vida, prepararme para la vida siguiente y el poder despedirme de todo lo que me queda aquí terrenal”.
En su testimonio, García resumió el momento que vive con una frase que atribuyó a Elena Huelva y una constatación sobre su enfermedad:
“Como dijo Elena Huelva, mis ganas ganan, pero esta vez la batalla del cáncer ha vuelto a ganar”.
Sus palabras revelan una aceptación profunda de la situación, sin perder la gratitud por el tiempo vivido ni la dignidad al afrontar el desenlace.
Trascendencia, fe y una felicidad única para cada persona
La joven habló de su idea de la trascendencia y de la fe desde una formulación abierta: “Subir a lo espiritual con Dios, con la energía, con lo que cada uno crea”. Con esta reflexión, invitó a quienes la escuchan a mirar hacia el interior y a respetar las creencias de cada persona en momentos de dificultad.
Al responder qué entiende por felicidad, rechazó una definición única y la vinculó a una experiencia personal que se reconoce con el tiempo: “Para mí la felicidad no es algo genérico, no es algo que todo el mundo tengamos por igual. Es algo que cada uno tiene dentro”. En este punto, compartió una mirada íntima sobre cómo la felicidad suele asociarse a recuerdos y a lo vivido, más que a situaciones materiales o expectativas externas.
En esa misma reflexión, describió cómo asocia la felicidad a la memoria más que al presente inmediato: “Te das cuenta que has sido feliz cuando las recuerdas”. Así, puso el acento en la importancia de valorar lo cotidiano y de encontrar sentido en los momentos simples y personales.
Vivir según los propios valores y expresar todo con respeto
García centró su mensaje en la idea de vivir de acuerdo con lo que a cada persona le importa en cada etapa: “Lo que tienes que hacer es disfrutar de tus cosas, de lo que a ti te haga feliz en cada momento”. También sostuvo que esa búsqueda cambia con el paso del tiempo: “Nunca nos va a hacer feliz lo mismo”. Estas palabras subrayan la importancia de adaptarse a los cambios y de ser honestos con los propios deseos en cada fase de la vida.
En el tramo final, pidió expresarse sin temor y fijó una regla de convivencia:
“No hay que tener miedo a decir nada. Hay que decirlo todo con amor y con respeto”.
Con este mensaje, remarcó el valor de la comunicación sincera y afectuosa, aún en los momentos más difíciles.
Al despedirse, dijo que afronta el final “feliz y en calma” y se presentó con una frase de cierre en la que precisó su edad: “Fina García Ortiz, de Sevilla, maestra de inglés, de La Antilla, se va de este mundo feliz tras sus 27 años de vida”.
Fuente: Infobae