El cineasta Álex de la Iglesia visitó el programa ‘La Revuelta’, conducido por David Broncano, para promocionar su participación como actor de doblaje en la cinta animada Minions & Monsters. Durante la entrevista, el realizador sorprendió al anunciar que se encuentra desarrollando un nuevo guion y que ya tiene reservado un papel para Candela Peña, una colaboración que hasta ahora no se había dado entre dos figuras consolidadas de la industria cinematográfica española.
El momento clave ocurrió cuando Peña, quien es colaboradora asidua del espacio, se cruzó con el director en el escenario. Sin titubeos, De la Iglesia le expresó su deseo de trabajar juntos y detalló que está “escribiendo una historia” donde ya la ha incluido “en el dossier”. Como adelanto del personaje, le preguntó directamente: “¿Te gustaría ser pirata?”.
La actriz, por su parte, confesó que colegas del medio le habían advertido sobre la exigencia de los rodajes del director. “Dicen que lo pasaría fatal trabajando con él, que lloraría muchísimo”, comentó entre risas. No obstante, dejó entrever su interés: “Yo no valgo para lo suyo. Pero me gustaría”.
Una sociedad largamente postergada
El diálogo avanzó cuando Peña recordó que De la Iglesia ya había producido películas en las que ella participó. La respuesta del cineasta fue contundente: “Siempre he querido trabajar contigo. Tengo un proyecto”.

La intérprete fue clara al delimitar el tipo de rol que aceptaría. Explicó que desde hace años intenta alejarse de papeles “que pivoten sobre caballeros” y también de aquellos centrados en la maternidad. El director descartó de inmediato esas opciones al sugerir el perfil de pirata.
De la Iglesia subrayó que no se trataba de una ocurrencia del momento e insistió en que el guion está en fase de escritura. Calificó de “extraño” que ambos no hayan coincidido profesionalmente antes, pese a sus trayectorias paralelas en el audiovisual español.
Transformación física y regreso al plató
Otro de los temas que marcó la entrevista fue el notable cambio de imagen del director. De la Iglesia aseguró haber perdido 40 kilos y describió el proceso con humor: “He hecho trampas, como Ariana Grande”. Al ingresar al plató, lanzó con orgullo: “Qué me decís, 40 kilos menos”. Broncano lo felicitó, y el cineasta vinculó esa pérdida de peso con mejoras tangibles en su rutina, como caminar con mayor facilidad o salir de un taxi sin esfuerzo.
El realizador también confesó que antes le costaba mucho subir escaleras durante las grabaciones y que tenía las rodillas “hechas mierda”. Resumió su método de forma escueta: no cenar, eliminar pan, pasta, arroz y patatas. Cerró el tema con una broma: “No vida”.
La visita sirvió, además, para confirmar su reconciliación con el formato del programa, al cual se había negado a asistir durante años. De la Iglesia no aceptó la invitación hasta finales de 2024, cuando explicó que su resistencia se debía a la vergüenza que le generaban las preguntas sobre sexualidad.
En esta nueva aparición, el director volvió sobre aquel antecedente y reveló que su familia lo criticó “increíblemente” por haber mencionado “20 veces, incluyendo onanismo” en su anterior respuesta a ese tema. Esta vez evitó dar cifras sobre su vida íntima, aunque se autodefinió como “bastante manirroto” en términos económicos.
Fuente: Infobae