Alex Bisogno: Daniel vivió atemorizado por perder su trabajo en Ventaneando

Alex Bisogno afirmó que su hermano Daniel, el conocido conductor de Ventaneando, vivió sus últimos años sumergido en un temor constante a ser despedido. Ese miedo, según Alex, no tenía una base real sólida y terminó afectando su salud hasta el punto de contribuir a su fallecimiento el 24 de febrero de 2025. Las declaraciones fueron hechas en el programa El minuto que cambió mi destino, conducido por Gustavo Adolfo Infante.

“Murió sin darse cuenta del personaje que representaba en los medios de comunicación”, expresó Alex. “Tenía muchísimo miedo a perder su trabajo, porque además sabía que tenía una hija, sabía que tenía una serie de gastos que cubrir y decía: ‘¿Si me quedo sin trabajo, qué va a pasar conmigo?’”

29 años en pantalla sin valorarse

El conductor describió a su hermano como alguien que nunca dimensionó su propia importancia en la televisión mexicana. Daniel Bisogno acumuló 29 años ininterrumpidos al aire en el mismo espacio, una hazaña que Alex calificó de irrepetible. A pesar de ello, la inseguridad lo acompañó incluso en sus días finales en el hospital.

Alex B habló sobre los últimos días de su hermano y reveló que el conductor vivió sus años finales atormentado por la posibilidad de perder su lugar en Ventaneando. Según él, Daniel nunca fue consciente del peso que tenía en la televisión mexicana. (Foto: Ventaneando)

“Yo siempre le decía: ‘Cálmate, cualquier canal te va a jalar. Y si no es aquí, a lo mejor en Estados Unidos. Eres un personaje muy querido y muy reconocido’. Pero nunca se dio cuenta y así se fue”, relató Alex.

El hermano menor de los Bisogno indicó que ese temor no era algo nuevo. Desde mucho antes de enfermar, Daniel manifestaba a su familia su preocupación por perder el teatro o porque sus jefes no le respondieran mensajes. “Todo el tiempo estaba preocupado”, aseguró Alex. Ya en el hospital, la angustia creció: “Él decía: ‘Llevo aquí tres semanas en el mismo cuarto de hospital, ¿cuándo voy a regresar a trabajar? Me van a quitar, me van a correr’”.

Alex señala un “terrorismo laboral” y a Pati Chapoy

El hermano de “El Muñeco” fue contundente al apuntar al origen de esa presión: “Había un terrorismo laboral en el cual, pues la verdad es que estando enfermo, lo atacaba más”, afirmó. Aunque reconoció no tener pruebas de amenazas explícitas, dejó la posibilidad abierta: “Posiblemente, porque el miedo que él tenía no era normal”.

El nombre de Pati Chapoy, directora de Ventaneando, surgió en la conversación como el epicentro de ese ambiente tenso. Alex B sostuvo que la conductora se molestó cuando él habló públicamente sobre la muerte de su madre, doña Araceli, y atribuyó a esa molestia una campaña en su contra. “Desde ese momento ya no haya cómo destruirme”, afirmó.

Alex Bisogno afirmó que su hermano Daniel pasó sus últimos dos años entre hospitalizaciones y el pánico a quedarse sin trabajo. El conductor de Ventaneando tenía 29 años ininterrumpidos en el programa, pero eso nunca fue suficiente para calmar una angustia que, según Alex, rozaba el terrorismo laboral.(Captura de pantalla: TV Azteca/Ventaneando)

Según Alex, el propio Daniel era consciente de que su lugar en el programa dependía de una figura autoritaria que lo “dejaba ser” pero también lo castigaba.

“Daniel expresaba todo lo que quería, lo que pensaba, lo que sentía, sin ningún tapujo. Lo dejaban ser, pero luego también después venían los regaños. Se dice que le salvaron el pellejo un par de veces porque ya lo querían correr”, contó.

En cuanto a su salud, los médicos diagnosticaron a Daniel cirrosis hepática no alcohólica. Alex Bisogno detalló que su hermano no hacía ejercicio, no tenía horarios de comida, dormía mal por la ansiedad y se automedicaba con frecuencia. Esos hábitos, sumados a dietas extremas y mal supervisadas, fueron deteriorando el hígado sin que Daniel lo percibiera.

“Se fue enfermando y no se dio cuenta”, dijo Alex. En dos años, Daniel enfrentó once hospitalizaciones. La última comenzó en enero de 2025 y no tuvo regreso.

Alex pasó las últimas seis semanas junto a su hermano, como familiar autorizado para decisiones médicas. Fue en esas noches cuando Daniel le confesó sus miedos con mayor claridad: el miedo a morir era el primero; el segundo, perder el trabajo.

Fuente: Infobae

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