MIT: agotamiento de ozono comenzó en 1957 en los trópicos

Un equipo de científicos del MIT (Estados Unidos) ha descubierto que los primeros signos de deterioro en la capa de ozono aparecieron en 1957, casi tres décadas antes de que se detectara el famoso agujero de ozono en la Antártida. Este hallazgo cambia la línea temporal conocida y señala que la pérdida inicial no ocurrió en el Polo Sur, sino en la estratosfera superior de los trópicos.

Según el estudio publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, el culpable de este daño temprano no fueron los clorofluorocarbonos (CFC), sino otro compuesto industrial: el tetracloruro de carbono. Este producto químico, utilizado desde la década de 1930 como agente de limpieza en seco y disolvente, comenzó a emitirse masivamente antes que los CFC.

Un experimento mental con herramientas modernas

Para llegar a esta conclusión, los investigadores liderados por la química atmosférica Susan Solomon y el estudiante de posgrado Jian Guan (del Departamento de Ciencias de la Tierra, la Atmósfera y los Planetas del MIT) realizaron un curioso ejercicio: simularon qué habría pasado si las tecnologías actuales de monitoreo hubieran existido durante todo el siglo XX.

Utilizaron 16 simulaciones distintas que recreaban la química atmosférica en diferentes latitudes y altitudes, considerando tanto las fluctuaciones naturales (como erupciones volcánicas o El Niño) como las emisiones de sustancias humanas. A cada modelo añadieron los históricos de producción industrial y, en el caso del tetracloruro de carbono, también emplearon datos de núcleos de hielo de la Antártida y el Ártico.

«En los núcleos de hielo observamos que el tetracloruro de carbono comienza a aumentar ya en la década de 1940», señaló Solomon.

Al analizar las señales de pérdida de ozono frente al «ruido» natural, el equipo detectó una clara señal antropogénica ya en 1957, ubicada en la zona tropical. Esto se debe a que en la estratosfera superior de los trópicos las fluctuaciones naturales son menores, lo que permite que la señal humana destaque con mayor facilidad.

El tetracloruro de carbono: el verdadero pionero del daño

El estudio revela que el tetracloruro de carbono fue la causa principal de ese agotamiento temprano, mucho antes de que los CFC se generalizaran. Como explicó Jian Guan:

«Según los libros de texto, los CFC provocan el agotamiento de la capa de ozono. Resulta que existía otro compuesto que causaba el agotamiento mucho antes que los CFC. Esto fue una gran sorpresa».

Para Susan Solomon, pionera en demostrar que los CFC erosionaban el ozono antártico, el hallazgo fue «absolutamente asombroso».

«El hecho de que el agotamiento de la capa de ozono se hubiera producido ya a finales de la década de 1950, mucho antes de lo que yo hubiera imaginado, me dejó absolutamente asombrada», afirmó la científica.

Implicaciones y llamado a la vigilancia

Aunque el tetracloruro de carbono ha sido eliminado gradualmente en gran parte del mundo desde la década de 1990 (por sus riesgos para la salud, como trastornos del sistema nervioso y posible cáncer), sus efectos persistieron durante décadas. El estudio subraya la necesidad de mantener una monitorización constante de la atmósfera, incluso de aquellas sustancias que ya han sido prohibidas, para comprender plenamente la recuperación del ozono.

Como concluyó Solomon:

«Este estudio demuestra la importancia de seguir monitorizando la atmósfera para comprender plenamente cómo responde y se recupera».

Fuente: Infobae

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