El 61% de los solteros en Estados Unidos no está dispuesto a desplazarse más de 30 minutos para un primer encuentro romántico, según revela un estudio de la plataforma de citas Match citado por CNBC. Esta tendencia evidencia cómo la distancia geográfica se ha vuelto un factor determinante para aceptar o rechazar una cita. Logan Ury, directora de relaciones en Hinge, explicó:
“No es sorprendente que la gente quiera minimizar el esfuerzo inicial”.
La percepción del tiempo invertido y la logística influyen en las decisiones de quienes buscan pareja, especialmente en grandes urbes donde el tráfico y el transporte público pueden complicar el encuentro.
El reporte de CNBC agrega que la preferencia por encuentros cercanos también responde a un cambio en la percepción del riesgo y el valor personal. Helen Fisher, antropóloga y asesora científica de Match Group, afirmó:
“Las personas buscan maximizar la eficiencia en todos los aspectos de su vida social, incluidas las citas. Si sienten que deben desplazarse demasiado, pueden interpretar la situación como una señal de que la otra persona no vale suficiente la pena”.
Además, sostiene que esta actitud refleja un enfoque pragmático donde la autovaloración y la administración del tiempo se entrelazan.
¿Cómo decidir si vale la pena invertir más tiempo en una primera cita?

Determinar si un encuentro justifica un viaje más largo implica evaluar señales previas y expectativas personales, según expertos consultados por Psychology Today y The Guardian. Una recomendación frecuente es observar la calidad de la comunicación antes de la cita.
“Si la conversación fluye, hay intereses en común y se percibe autenticidad, podría valer la pena salir de la zona de confort”,
detalla un artículo de Psychology Today.
Otro aspecto relevante es el contexto social y emocional. The Guardian cita a la psicóloga Linda Blair, quien recomienda establecer límites claros sobre tiempo y distancia.
“Reconocer el propio valor y definir expectativas realistas ayuda a evitar frustraciones y a tomar decisiones más informadas”,
señala.
La tecnología también ha modificado la percepción de las distancias. Plataformas como Hinge, Tinder y Bumble ofrecen filtros para delimitar rangos geográficos. Sin embargo, según CNBC, el filtro por distancia no resuelve el dilema de fondo: cuándo vale la pena hacer una excepción. “No existe una regla universal; cada caso depende del nivel de interés, el contexto y la disposición emocional de las personas”, concluye Fisher.
El impacto de la inmediatez y la comodidad en los vínculos modernos

La tendencia a evitar desplazamientos largos para una primera cita refleja un cambio en las prioridades y en la forma en que los solteros valoran su tiempo, su comodidad y sus expectativas románticas, de acuerdo con los especialistas citados por CNBC, Psychology Today y The Guardian. La rapidez y accesibilidad que ofrecen las aplicaciones de citas han elevado el estándar de conveniencia, lo que puede limitar experiencias espontáneas, pero también protege el tiempo y el bienestar de los usuarios.
Expertos como Fisher y Ury coinciden en que, para muchos, la decisión de no invertir más de media hora en un encuentro inicial está alineada con una gestión racional de los recursos personales, en especial el tiempo. El proceso se ha vuelto más selectivo y menos dispuesto a compromisos que no aseguran una mínima compatibilidad previa.
Fuente: Infobae