Con la voz entrecortada y los ojos húmedos, Ana Mena volvió a los escenarios el pasado viernes en Valencia, una semana después de que se revelara que ella y Óscar Casas decidieron tomar caminos separados tras dos años de noviazgo. La razón principal, según fuentes cercanas: la incompatibilidad de sus agendas profesionales, cada vez más apretadas. Visiblemente afectada y sin poder ocultar el mal trago que atraviesa, la intérprete rompió en llanto al entonar su tema ‘Lárgate’, y confesó: “hoy no me encuentro en mi mejor día”. ”
Es realmente sanador
”, reconoció entre los aplausos de sus seguidores más fieles.
Apenas 24 horas después, y mientras su entorno desmiente categóricamente los rumores de un posible affaire con el tenista Carlos Alcaraz —luego de que fueran fotografiados en actitud cómplice en un torneo de pádel en Marbella—, la cantante malagueña se subió nuevamente a las tablas en el Iberdrola Music Festival, en Madrid, compartiendo cartel con artistas como Manuel Carrasco o Álvaro de Luna. Aunque los días no son fáciles para ella —aún siente cariño por el hermano de Mario Casas—, logró brillar con luz propia y dejar las lágrimas de lado.
Con un impactante total look blanco que incluía corsé, calentadores, plumas y diadema a juego, Ana Mena se entregó por completo sobre el escenario. Además de dejar boquiabiertos a los asistentes con una coreografía impresionante, decidió tomar con humor su canción ‘Lárgate’ y transformar el llanto en sonrisas. Visiblemente eufórica, le dijo al público: “¡Guau! ¡Cuántísima gente! ¡Muchísimas gracias por venir! ¡Qué fuerte, tío! ¿Cómo está mi gente de Madrid? ¿Tienen ganas de pasarlo bien? Hombre, por favor, a mí el público de Madrid nunca, nunca, nunca me defrauda. Nunca en la vida. Tengo que decir que hacía dos años que yo no tocaba aquí. O sea, un montón. Desde el último concierto que vimos en el que todos tenían el Wizink que ahora es el Movistar Arena. ¡Qué día me lo pasé! Tenía muchas ganas de volver a pisar el escenario, de volver a cantar con vosotros. Los quiero con todo mi corazón. Muchísimas gracias. Sois maravillosos. Bueno, aquí vamos a montar una fiesta hoy. Pero antes de toda la fiesta que se viene. Vamos a tocar una canción que para mí es muy especial, es muy, muy, muy mi rollo, muy lo que a mí me gusta. Y tiene una letra que en su momento fue un poquito polémica, pero es broma. Esta canción se llama Lárgate”.
Horas después, ya más serena, la artista compartió su gratitud con los asistentes: “¡Guau! Estoy emocionada. Gracias, miamor, gracias de corazón por venir. Estoy agradecidísima por la energía, por el cariño. El amor que estoy recibiendo, que me estáis transmitiendo es increíble, de verdad, de corazón”. En medio del difícil momento personal que enfrenta, confesó que “esta gira es lo que más me apetecía hacer este año, sin ninguna duda. Y esto es gracias a vosotros, sin duda. Gracias, Madrid. Os amo, de corazón. Y es así”.
El concierto también tuvo un detalle que llamó la atención: la presencia de Begoña Vargas, expareja del actor —con quien él rompió en el verano de 2021 tras dos años juntos—. La actriz, visiblemente relajada, bailó al ritmo de todas las canciones de Ana Mena junto a un grupo de amigos, demostrando que la velada transcurrió en un ambiente de total normalidad y profesionalismo.
Un giro inesperado en el escenario
La cantante malagueña, lejos de quedarse en el lamento, aprovechó su presentación en Madrid para conectar con su audiencia y convertir el dolor en energía positiva. Con su característico carisma, logró que el público coreara cada tema y la arropara con cariño. El espectáculo incluyó momentos de reflexión, pero sobre todo, una celebración de la música y el reencuentro con sus seguidores, que no dejaron de ovacionarla.
Fuente: Infobae