La Fundación Hind Rajab elevó una solicitud formal al Departamento de Justicia de Estados Unidos para que se impute al ultranacionalista ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, por crímenes de guerra y genocidio. La organización lo señala como responsable directo de incitar a la tortura, la violación, el asesinato y el exterminio durante el ejercicio de su cargo, desde que estalló la guerra en Gaza.
Ben Gvir, considerado uno de los extremistas más radicales dentro del gabinete israelí, ha instado públicamente en múltiples ocasiones al desplazamiento forzado de toda la población de Gaza. Recientemente, ha sido objeto de condenas internacionales por maltratar a miembros de flotillas humanitarias y por proponer la destrucción total de Líbano como castigo colectivo por el conflicto con Hezbolá. Además, es un firme defensor del colonialismo en los territorios palestinos ocupados y ha liderado diversas incursiones en la Explanada de las Mezquitas.
La Fundación Hind Rajab, dedicada a investigar las acciones de Israel durante la guerra de Gaza, envió esta petición antes de la visita que el ministro planea realizar a Estados Unidos a partir del 7 de julio. Ben Gvir encabezará una delegación oficial a la Cumbre de Jefes de Policía, que se desarrollará en la sede de la ONU en Nueva York los días 7 y 8 de julio.
“Desde su nombramiento al cargo a finales de 2022, ha usado su autoridad para imponer una política de tortura sistemática, asesinato, abuso y desplazamiento forzado en toda la Palestina ocupada, y en particular dentro del sistema de prisiones israelí”, señala la ONG en su escrito.
“Dado que varias de sus víctimas han sido ciudadanos estadounidenses, la ONG argumenta que Estados Unidos tiene tanto la jurisdicción como la obligación legal de procesarlo en virtud de su propia legislación doméstica sobre Crímenes de Guerra y Genocidio.”
Cabe recordar que Estados Unidos no forma parte del Tribunal Penal Internacional, pero sí ha incorporado parcialmente los delitos tipificados en el Estatuto de Roma —base de la corte internacional— en sus leyes nacionales.
La Fundación también recuerda a Washington que es parte del Cuarto Convenio de Ginebra, el cual establece que los Estados Partes “tendrán la obligación de buscar a las personas presuntamente responsables de haber cometido, o de haber ordenado cometer, tales infracciones graves, y deberán llevar a dichas personas, independientemente de su nacionalidad, ante sus propios tribunales”.
Jake Romm, responsable de la ONG para Estados Unidos, afirmó: “Itamar Ben Gvir figura entre los mayores criminales de nuestro tiempo. Un hombre responsable de incitar directamente al genocidio y de dar órdenes para asegurar su ejecución; un hombre para quien ni siquiera la matanza de los últimos dos años y medio es suficiente”.
Romm concluyó: “Todos los Estados del mundo, incluidos los Estados Unidos, tienen la obligación de arrestarlo y llevarlo ante la justicia por sus crímenes. Es más, la tortura y el abuso de ciudadanos estadounidenses por parte de Ben Gvir activan el deber soberano más básico: proteger a los propios nacionales”.
Fuente: Infobae