El 70% de habilidades laborales actuales no existían hace cinco años

Un revelador dato sacudió el IV Encuentro anual de Directores de Talento y RRHH, organizado por la Asociación Aslan: aproximadamente el 70% de las competencias que las empresas exigen hoy a sus colaboradores simplemente no existían en 2021. Este hallazgo fue el eje central de las discusiones, donde especialistas analizaron el impacto de la inteligencia artificial (IA) y el creciente fenómeno del llamado «trabajador centauro».

La irrupción de la IA está redefiniendo radicalmente la manera en que las organizaciones gestionan el talento. Ya no se trata solo de reclutar, sino de desarrollar capacidades que antes eran impensables. Esta tecnología está derribando barreras que restringían ciertas habilidades a expertos muy especializados, democratizando el acceso a herramientas complejas.

Hoy, cualquier profesional puede interactuar con sistemas que generan código, procesan grandes volúmenes de datos o resuelven tareas intrincadas. Esto está difuminando la línea que separaba a los perfiles técnicos de los no técnicos, creando un nuevo paradigma laboral.

La nueva habilidad clave: saber preguntar

En este escenario, la capacidad de formular las preguntas correctas, interpretar resultados y aplicar ese conocimiento al contexto específico de cada empresa se vuelve más crucial que nunca. La curiosidad y el pensamiento crítico se perfilan como los nuevos pilares del éxito profesional.

El dato que más resonó entre los asistentes fue contundente: siete de cada diez competencias que ahora son indispensables no estaban en el radar empresarial hace apenas cinco años. Esta velocidad de cambio obliga a las compañías a transformar su enfoque de formación.

El ‘reskilling’ como política permanente

De esta forma, el ‘reskilling’ ha dejado de ser una iniciativa temporal para convertirse en una necesidad estratégica continua. Las empresas que no se adapten a esta dinámica corren el riesgo de quedar rezagadas en un mercado laboral que evoluciona a un ritmo vertiginoso.

Un concepto que dominó las conversaciones fue el del «trabajador centauro». Esta metáfora describe la simbiosis perfecta entre las capacidades humanas —como la creatividad, la empatía y el juicio ético— y el poder computacional de la inteligencia artificial.

«Lejos de ver a la IA como una amenaza o un reemplazo, los participantes defendieron una visión en la que la tecnología actúa como una herramienta que potencia las habilidades de las personas

En la práctica, esto significa que la ventaja competitiva ya no reside únicamente en los conocimientos técnicos o la experiencia previa. Ahora, la diferencia la marca la capacidad de adaptación, el aprendizaje continuo y el uso de la tecnología como una extensión natural de las propias capacidades.

Para desenvolverse en entornos laborales cada vez más automatizados, la actitud, la curiosidad intelectual y el pensamiento crítico emergen como los factores más determinantes. El futuro del trabajo, según los expertos, pertenece a quienes sepan combinar lo mejor de ambos mundos: el humano y el artificial.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK