Desde su estreno en 2022, ‘The Bear’ se ganó un lugar entre las producciones más emblemáticas del drama contemporáneo al sumergir al espectador, con un ritmo vertiginoso, en el corazón de un restaurante. Ahora la historia se despide con una quinta temporada de ocho capítulos que retoma la esencia de sus comienzos.
La acción transcurre en un único día, lo que devuelve a la cocina al centro de la trama, luego de dos entregas marcadas por cierta dispersión narrativa. Este cierre sitúa al local al borde del colapso económico y convierte la última cena en una prueba decisiva para medir si la ficción de Christopher Storer puede concluir con más pulso del que mostró en su tramo más irregular.
La temporada arranca la mañana siguiente a que Carmy Berzatto (Jeremy Allen White) anunciara que abandona el negocio y cede el restaurante a una sociedad integrada por Natalie (Abby Elliott), Sydney (Ayo Edebiri) y Richie (Ebon Moss-Bachrach).
Una jornada decisiva bajo la tormenta
Esa jornada única transcurre durante una tormenta torrencial sobre Chicago, sin fondos, con la amenaza de venta del local y la expectativa de una última cena que podría alcanzar una estrella Michelin.
Este formato de un solo día corrige parte de los desajustes de las dos temporadas previas, cuando la serie se enfocó en el sufrimiento de Carmy y relegó a buena parte del elenco secundario. El reconocimiento que Donna Berzatto (Jamie Lee Curtis) dedica a Natalie al decirle que el restaurante existe gracias a ella, y la respuesta de su hija al enfatizar que “lo hicimos todos”, resume el reajuste de enfoque de esta despedida.
El restaurante enfrenta su primera noche de servicio desde que venció el plazo fijado por el principal inversionista, el tío Jimmy (Oliver Platt), para que el negocio empezara a sostenerse por sí solo. El local sigue lejos de generar ganancias, mientras la lluvia pone en riesgo reservas y entregas, la fontanería falla y el sistema de reservas colapsa.
El cambio más notorio está en el rol de Sydney. La cocinera, ahora nueva jefa de cocina, carga con un secreto que no conoce todo el equipo: la salida inminente de Carmy. Eso la obliga a liderar en el peor momento, mientras él pasa a ser casi una presencia fantasmal en su propia cocina.
Un regreso a los orígenes
La quinta temporada prácticamente elimina los cameos llamativos, prescinde de grandes desvíos narrativos como los de la entrega anterior y deja fuera a Claire, la expareja de Carmy interpretada por Molly Gordon.
Esa vuelta al interior del restaurante permite que estilo y contenido vuelvan a sincronizarse. Así, la temporada recupera la tensión que convirtió a la serie en un fenómeno, hasta el punto de que el sexto y el séptimo episodios se asemejan “a un ataque de pánico”, y además lo hace con una puesta en escena más precisa y menos mareante que la de las dos últimas entregas.
![]()
La banda sonora también cambia. La música electrónica de la temporada corre a cargo de Christian Lundberg, miembro del colectivo Bleeding Fingers de Hans Zimmer, imprimiendo una urgencia constante.
Jeremy Allen White, Ayo Edebiri y Ebon Moss-Bachrach han confirmado que la quinta es realmente la última temporada, aunque White ha matizado esa certeza con un “eso creo”. Moss-Bachrach la define como “un final elegante y apropiado” que da sensación de obra completa.
Fuente: Infobae