Microsoft ha dado un giro a su hoja de ruta y anunció una nueva extensión de soporte para Windows 10, mucho más amplia de lo que había previsto originalmente. La empresa de Redmond había fijado el 14 de octubre de 2025 como el fin de la vida útil del sistema operativo, con la intención de acelerar la transición hacia Windows 11.
No obstante, la resistencia de una gran base de usuarios y las condiciones del mercado obligaron a la compañía a replantearse su estrategia. Ahora, millones de ordenadores continuarán recibiendo parches de seguridad hasta octubre de 2027, evitando así quedar expuestos a amenazas cibernéticas.
A diferencia de anuncios previos, Microsoft no realizó una campaña masiva para notificar a los usuarios sobre esta prórroga. La actualización se reflejó directamente en su sitio web oficial y en los términos del programa Extended Security Updates (ESU), que ahora estará vigente hasta el 12 de octubre de 2027 para consumidores particulares.
¿Qué implica realmente esta extensión?
El soporte extendido no significa que Windows 10 recupere el ritmo de actualizaciones habituales ni que reciba nuevas funciones. El programa ESU se limita a proporcionar actualizaciones de seguridad críticas e importantes.

No incluye mejoras de producto, nuevas funciones ni soporte técnico adicional. Su propósito es reducir el riesgo de malware y ciberataques en equipos que aún operan con la versión 22H2, la última revisión activa del sistema.
La decisión de extender el soporte hasta 2027 responde a una realidad del mercado: Windows 10 sigue presente en aproximadamente el 26% de los PC a nivel mundial, según datos de StatCounter.
Aunque Windows 11 ya supera el 70% de la cuota de mercado, la base instalada de Windows 10 sigue representando cientos de millones de dispositivos. Microsoft no solo apunta a un grupo reducido de rezagados, sino a una porción significativa del mercado que aún considera útil y funcional su equipo actual.

El programa ESU ya era conocido en el ámbito empresarial, donde se aplicó para sistemas antiguos como Windows XP. La experiencia previa demostró que la retirada de un sistema operativo puede ser un proceso gradual, especialmente cuando las condiciones del mercado dificultan la renovación de hardware.
Requisitos y proceso para acceder al ESU
Para beneficiarse de esta prórroga, los usuarios deben cumplir ciertos requisitos. El programa ESU está disponible para equipos con Windows 10 versión 22H2 que tengan instaladas las últimas actualizaciones. Además, es necesario iniciar sesión con una cuenta de Microsoft con permisos de administrador, quedando excluidas las cuentas infantiles y algunos entornos profesionales.
En el Espacio Económico Europeo y España, existe una modalidad sin costo adicional: basta con mantener la sesión iniciada en Windows con la propia cuenta de Microsoft. Si se deja de usar dicha cuenta en el equipo, las actualizaciones se suspenden tras un periodo de hasta 60 días. De esta forma, Microsoft incentiva el uso de cuentas personales vinculadas a su ecosistema de servicios.

Para quienes prefieren usar una cuenta local, existe la alternativa de realizar un pago único de 30 dólares (o su equivalente local con impuestos), lo que permite acceder al programa sin necesidad de mantener la sesión iniciada permanentemente.
También es posible activar el ESU canjeando 1.000 puntos de Microsoft Rewards. En cualquier caso, la licencia se asocia a la cuenta Microsoft utilizada para inscribirse y puede aplicarse hasta a diez dispositivos compatibles.
La inscripción al programa es sencilla: basta con ir a Configuración, acceder a Actualización y seguridad, y buscar la sección de Windows Update. Si el equipo cumple los requisitos, aparecerá la opción para inscribirse al ESU. El proceso permite elegir el método de acceso preferido y, una vez completada la inscripción, el PC quedará protegido hasta la fecha límite establecida.
Fuente: Infobae