El titular de la cartera de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha dado a conocer sus planes de presentar ante el gabinete ministerial una iniciativa para que el Estado israelí reconozca de manera oficial el genocidio armenio. Este movimiento se produce en un escenario de creciente tensión diplomática con Turquía, nación que históricamente ha rechazado dicha calificación para los eventos de 1915.
Saar declaró que someterá al Ejecutivo, durante su próxima reunión, un proyecto de resolución para establecer el reconocimiento formal por parte del gobierno israelí del genocidio armenio. «Presentaré ante el Gobierno israelí en su próxima reunión una propuesta de resolución para el reconocimiento oficial por parte del Ejecutivo israelí del genocidio armenio», afirmó el ministro, subrayando que dar este paso «es un deber moral e histórico».
El jefe de la diplomacia israelí enfatizó la necesidad de enfrentar las narrativas que buscan ocultar la verdad. «También debemos condenar enérgicamente cualquier negación, minimización o distorsión de la verdad histórica», señaló Saar a través de un mensaje en redes sociales, donde también precisó que la resolución será elevada posteriormente al Parlamento para su votación.
Esta iniciativa reactiva un tenso cruce de declaraciones. En agosto de 2025, las autoridades turcas ya habían criticado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por calificar de genocidio las masacres de armenios cometidas durante la época del Imperio Otomano. Desde Ankara, esas expresiones fueron tildadas de «incompatibles» con lo que consideran «hechos históricos y jurídicos» de aquel año.
La postura turca y el contexto regional
Si bien Turquía no niega que ocurrieron masacres de civiles armenios, rechaza tajantemente la etiqueta de genocidio. El argumento oficial sostiene que las muertes no fueron producto de un plan estatal de exterminio masivo, sino que se originaron en luchas interétnicas, enfermedades y hambruna durante el caótico periodo de la Primera Guerra Mundial.
A pesar de la posición turca, estos hechos son ampliamente reconocidos por la comunidad académica e histórica como el primer genocidio sistemático de la Edad Moderna. De hecho, es el segundo caso más estudiado a nivel global, solo superado por el Holocausto judío.
La controversia resurge en un momento clave para las relaciones bilaterales. Actualmente, Turquía y Armenia atraviesan un proceso de normalización de sus vínculos, impulsado desde Ereván. Este acercamiento incluye, además, la búsqueda de una paz duradera con Azerbaiyán, tras la derrota armenia en el conflicto por Nagorno Karabaj en 2023.
«Presentaré ante el Gobierno israelí en su próxima reunión una propuesta de resolución para el reconocimiento oficial por parte del Ejecutivo israelí del genocidio armenio… es un deber moral e histórico.»
Fuente: Infobae