Mientras el poder adquisitivo de muchos trabajadores formales continúa disminuyendo, los oficios especializados están recuperando su lugar en el centro del debate público. Un video viral de un electricista que afirmaba que este sector vive uno de sus mejores momentos encendió la discusión sobre los ingresos del trabajo independiente y el rol que estos oficios juegan en el mercado laboral actual.
En este contexto, Bahía Cuadros Cárdenas, electricista, docente y creadora de contenido, participó en una entrevista para compartir su experiencia y ofrecer una visión interna de un sector que, según sostiene, atraviesa una realidad muy distinta a la imaginada por muchos.
“No es que el electricista gane super bien, sino que gana mucho mejor, quizás, que lo que estaba acostumbrado generacionalmente”, explicó al referirse a un cambio que atribuye, en gran medida, a la creciente demanda de mano de obra calificada. Sin embargo, aclaró que un buen ingreso no asegura estabilidad económica si no se administra correctamente el trabajo.
“Vos podés cobrar un paquete de plata por una instalación eléctrica o un trabajo muy grande que te entró, pero si no lo sabés administrar, se licúa esa plata muy rápido”, señaló. Y agregó que la organización es una condición indispensable para quienes trabajan por cuenta propia: “Si no estás bien organizado, no hay ningún tipo de salida laboral que te vaya a dar rédito y mucho menos trabajando de forma independiente”.
Durante la entrevista, también hizo una autocrítica sobre el sector. Reconoció que muchos trabajadores de oficio todavía arrastran prácticas que afectan la confianza de los clientes y consideró que es un aspecto que debe corregirse. “Es verdad que la gente que ejerce oficios deja colgados a sus clientes. Eso es algo que hay que hacer una crítica constructiva”, sostuvo.
Su trayectoria profesional también estuvo marcada por obstáculos relacionados con el género. Al terminar sus estudios técnicos, contó que intentó ingresar al mercado laboral como empleada en el área de mantenimiento industrial, pero se encontró con una barrera inesperada. “Yo quería trabajar de forma dependiente, ser empleada de una fábrica en el área de mantenimiento. No me aceptaban por ser mujer, así que era eso o irme a trabajar en un trabajo genérico”, recordó. Incluso aseguró que algunas respuestas eran explícitas: “Los mails eran contestados con: ‘Es excluyente para el puesto ser hombre’”.

Aunque considera que el panorama ha comenzado a cambiar y que hoy existen más espacios para las mujeres dentro del rubro, admite que todavía enfrenta situaciones cotidianas atravesadas por prejuicios. Una de ellas ocurre cada vez que va a comprar materiales eléctricos. “Recién acabo de ir a comprar un cable y me dijeron: ‘¿Para qué lo vas a usar? Porque te explico que la dimensión del cable es…’. Antes me molestaba, ahora me da gracia”, relató.
También reconoció que esas experiencias pueden desalentar a otras mujeres que buscan iniciarse en los oficios. “Yo cuando empecé a trabajar de esto, lo que más odiaba era ir a comprar materiales eléctricos porque había lugares donde me sentía segura, pero cuando salía de esos espacios ya me inhibía”, contó.
Actualmente combina su actividad como electricista con la docencia en escuelas técnicas, una elección que responde más a una convicción personal que a una cuestión económica. “La docencia, sobre todo en colegios técnicos, hoy en día está super mal paga. Obviamente no lo hago por la plata, porque si lo hiciese por la plata debería dejar ese día vacante para trabajar en obra, que realmente es mi ingreso principal”, explicó.

Lejos de pensar en abandonar las aulas, asegura que enseñar es una parte fundamental de su vocación. “Amo dar clases. Me encanta que los chicos aprendan. Además, es una etapa muy clave de la adolescencia. También intento ser la docente que hubiese necesitado”, afirmó.
A esa tarea sumó en los últimos años la creación de contenido en redes sociales, donde divulga conocimientos sobre electricidad y seguridad eléctrica con un lenguaje accesible. “Es un espacio donde puedo vincular la electricidad, que me apasiona, con la enseñanza, que me encanta, y darle un foco creativo”, explicó.
Sobre el cierre de la entrevista, insistió en la importancia de acercar conocimientos básicos de electricidad a toda la sociedad para prevenir accidentes domésticos. “La información para evitar accidentes eléctricos tiene que ser común. Tendría que estar en todas las casas. Por eso también los cursos que damos están abocados a que todo el mundo pueda identificar situaciones de riesgo y cómo actuar”, concluyó.
Fuente: Infobae