El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) y el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam), en representación de la familia de Mónika Silva, solicitaron a la Fiscalía General del Estado que realice una investigación exhaustiva, independiente y diligente sobre la muerte de la activista.
Las entidades sostienen que los resultados de la autopsia descartan la hipótesis de un posible suicidio, planteada inicialmente por el ministro del Interior, John Reimberg.
Los abogados manifestaron que la investigación debe analizar tanto la hipótesis de un femicidio cometido en el ámbito íntimo o familiar como la posibilidad de un crimen relacionado con su labor como defensora de derechos humanos, activista anticorrupción, veedora ciudadana y denunciante de asuntos de interés público.
En ese contexto, la defensa solicitó que se recepten las versiones de personas cercanas a Silva, así como la práctica de otras diligencias orientadas a identificar antecedentes y posibles situaciones de violencia que permitan esclarecer las circunstancias de lo que consideran constituye un crimen.
Asimismo, la solicitud plantea que la Fiscalía determine el alcance de las denuncias formuladas por Mónika Silva, identifique los intereses que pudieron verse afectados por su actividad pública y establezca si existieron conflictos, amenazas, actos de vigilancia, intimidación, hostigamiento o represalias en su contra.
Radio Pichincha
LV