
Empecemos por lo habitual: tres interrogantes, tres factores decisivos. ¿Qué debe hacer Néstor Lorenzo frente a Portugal? ¿James Rodríguez o Juan Fernando Quintero? ¿Y cómo se despliega el conjunto luso?
Recordemos que hay tres futbolistas con alerta de amonestación: Jefferson Lerma, Jhon Janer Lucumí y Jhon Mojica. Los dos últimos son central por izquierda y lateral izquierdo, respectivamente. Jefferson Lerma, como bien se sabe, es pieza clave en el mediocampo; incluso contra la República Democrática del Congo terminó desempeñándose casi como un tercer central. Hay opciones de reemplazo, pero considerando que Colombia necesita ser líder del grupo para viajar a Kansas, enfrentar a un tercero y evitar el segundo puesto —porque, si pasa segunda, viaja a Toronto y le toca cruzarse con un segundo del grupo de Inglaterra, Croacia o Ghana—, el panorama podría complicarse, en principio.
Por ello, surge la pregunta: ¿Néstor Lorenzo hará cambios o no? Y allí entran los nombres: James Rodríguez o Juan Fernando Quintero. También aparecen Jhon Córdoba y Luis Javier Suárez. Los apercibidos no deberían tocarse, y los ajustes tácticos, tampoco. La selección ha exhibido un rendimiento óptimo y los jugadores que han ingresado, afortunadamente, se han adaptado al ritmo de competencia y al nivel exigido por el partido. Eso es positivo: siempre se necesita que el relevo entienda lo que pide el entrenador y, por supuesto, que cambie la cara del encuentro, tal como lo hizo Juanfer cuando entró por James.
Afortunadamente, no hay novedades por lesiones. Y, aunque podrían darse movimientos tácticos, con lo que ha mostrado la Selección Colombia hasta ahora —con sus titulares—, el equipo rindió y ganó. Y eso es lo fundamental: que ganen confianza. Si bien Suárez no anotó, gana confianza. Lucho Díaz: gol, asistencia, va bien. James: retomando el nivel competitivo. Y Jhon Arias, el jugador que se adapta a toda la cancha: puede jugar como interior por izquierda o como mediocampista por derecha. En principio, Néstor Lorenzo no debería hacer cambios.
James o Quintero: la disputa por el creativo
Juanfer Quintero ingresó de gran manera. Entró por James y lo hizo como lo requería el partido: para tener juego asociativo, puso a sus compañeros en movimiento, envió balones largos a la espalda de la defensa —como se había mencionado en el análisis previo— y dejó algunas jugadas que el público disfruta.
De hecho, este punto es relevante: en el Estadio Azteca, ante Uzbekistán, y en Guadalajara, frente a la República Democrática del Congo, la afición pidió a Juanfer.
James está bien y va a seguir mejorando. No dudamos de su calidad técnica. Pero entró mejor Juan Fernando Quintero. Y empieza la disputa entre si juega el diez o juega el veinte. Ambos capitanes: James, de entrada, es el capitán, pero cuando salió le entregó la cinta a Juanfer, que se la colocó y no le pesó.
Ambos son líderes naturales, natos, deportivos, que saben entrar en esta clase de competiciones. Ambos están disputando su tercer Mundial y eso es fundamental. Pero la lucha, en este momento, es por ser el creativo de la Selección Colombia.
James va ganando confianza con ritmo de competencia y Juanfer Quintero entró bastante bien. Ahora, conociendo a Néstor Lorenzo, no haría cambios. Ustedes saben que el eje de esta selección —sobre el cual se edificó este proyecto— hoy, en el Mundial, a puertas de los dieciseisavos, y con este partido pendiente por la tercera fecha, sería James Rodríguez.
Sin embargo, no es descabellado que Juanfer Quintero vuelva a tener minutos. ¿Titular? Probablemente, no. ¿Que entró en el partido? Sí. ¿Que la gente lo pide? También. Pero James Rodríguez, ustedes saben lo que significa para la Selección Colombia. Y enfrentar a Portugal, la de Cristiano Ronaldo —su gran amigo en el Real Madrid—, le da un plus y querrá mostrarse mucho más.
En la fecha uno contra Uzbekistán, James fue asociativo, con buen balón largo y precisión. Pero contra la República Democrática del Congo se le complicó el panorama y tuvo que correr más de lo habitual. No le pedimos que recupere balones, pero sí que haga la sombra necesaria para que la recuperación llegue con sus compañeros. En principio, está bien pedirle algo más: fue más defensivo en la fecha dos y más ofensivo en la fecha uno.
Y conociendo a Lorenzo, reiteramos, terminará colocando a James Rodríguez. Lo bueno es que Juanfer Quintero está bien y, cuando lo pongan —como sucedió hace algunos días—, está en plenitud de condiciones para ser parte y aportarle a esta Selección Colombia.
Cómo juega Portugal: 4-2-3-1, ataque posicional y centros al primer palo
Presentamos a la selección de Portugal: Diogo Costa en el arco; João Cancelo, Juven Gias, Renato Veiga, Nuno Mendes; João Neves, Vitinha —clave, da equilibrio—; aparecen Pedro Neto o Bernardo Silva, dependiendo de quién juegue: si juega Silva, Neto va a la izquierda; si juega João Félix, Neto va a la derecha; Bruno Fernandes; Cristiano Ronaldo.
Juega con un 4-2-3-1, una selección que realiza mucho ataque posicional. Es decir: en un sector del campo reúne a varios jugadores —João Cancelo, João Neves, Bruno Fernandes y quien esté al costado derecho— para asociar; y, después de esa asociación, viene el cambio de orientación. Terminan buscando al jugador que esté solo, mayoritariamente por el costado derecho y, en algunas oportunidades, por el sector izquierdo. ¿Para qué? Para dejar situaciones de uno contra uno y poder ganar.
Atención con lo que hacen normalmente para que lo tengan muy presente: desbordan por el costado derecho, arman parejas y terminan mandándola al primer palo para encontrar a Cristiano Ronaldo y que remate allí. Jugadas parecidas frente a Uzbekistán y frente a Congo, siempre buscando a CR7. De eso se tiene que cuidar la Selección Colombia.
También es cierto que a Portugal le cuesta en los cooling break. Después de esa pausa de hidratación, el equipo de Roberto Martínez no se encuentra y normalmente pierde la posesión del balón. Esto es importante: el primer tiempo y el segundo se parten en dos, y esa puede ser una ventaja para Colombia.
Cuando se defiende, arma un 4-4-2 y le gusta mucho contragolpear. Usted sabe que Cristiano Ronaldo es muy rápido: no corre todo el partido, corre lo justo. João Félix es muy encarador. Pedro Neto o Bernardo Silva: Silva no corre tanto, piensa más; Neto sí es muy habilidoso. Y Bruno Fernandes los pone a jugar.
Rafael Leão, que puede ingresar para jugar por el costado izquierdo, es otro de los rápidos: normalmente lo veremos en el segundo tiempo. Pero Colombia tiene que tener calma, paciencia y entender que la movilidad constante por alguno de los dos sectores exige no dejarse atraer por el balón: cada uno en su espacio, protegiéndolo y contragolpeando cuando se pueda.
Como a Colombia le gusta tener la posesión del balón también en campo rival, las vigilancias —como ya nos dijo el profesor Néstor Lorenzo— son claves. Allí, Jhon Janer Lucumí y Dávinson Sánchez: concentración al máximo. Y tiene que sobrar uno más: Jefferson Lerma. Por eso, cuando señalamos que los cambios no se ven en principio para lo que será el juego, estos tres jugadores son importantes para respaldarse completamente. Camilo Vargas, como líbero, porque en muchas oportunidades habrá balones largos y tendrá que salir a despejar.
Fuente: Infobae