Boca Juniors está a punto de concretar su segunda contratación del nuevo ciclo dirigencial. Luego de oficializar al lateral uruguayo Leandro Lozano como el primer refuerzo de la era de Rodolfo ‘Vasco’ Arruabarrena, el Xeneize tiene prácticamente cerrada la llegada del arquero colombiano Álvaro Montero. La grave lesión de rodilla que sufrió Agustín Marchesín y la falta de consolidación de Leandro Brey en el arco convirtieron a esa posición en una prioridad absoluta para el segundo semestre del año.
El guardameta de 31 años llega con un cartel sólido luego de destacarse en Vélez Sarsfield. En el club de Liniers logró desplazar al titular Tomás Marchiori, disputó 17 partidos, recibió apenas 13 goles y mantuvo siete vallas invictas bajo la dirección técnica de Gustavo Barros Schelotto. Su nivel le valió un lugar en la lista mundialista de la selección colombiana, donde oficia como suplente de Camilo Vargas —el otro arquero convocado es David Ospina—.
La operación se maneja con un esquema de compra y reventa que involucra a Vélez y a Millonarios. Boca ofreció cerca de USD 4 millones por el 100% del pase del jugador. Para concretarlo, el club de Liniers primero ejecutará una opción de compra fijada en USD 1,5 millones, luego de haber abonado USD 400 mil por el préstamo inicial desde el conjunto colombiano. La intención del Xeneize es que Montero se sume a la pretemporada con Arruabarrena una vez que finalice su participación en la Copa del Mundo, y que firme un contrato por cuatro temporadas.

Una prioridad en el nuevo ciclo
La búsqueda de un arquero se convirtió en uno de los ejes del nuevo proyecto del Vasco Arruabarrena. Con Marchesín fuera de acción y Brey sin afirmarse bajo los palos, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme aceleró las gestiones por Montero por encima de otros nombres que también estaban en carpeta. Entre los candidatos que Boca siguió de cerca aparecieron Gerónimo Rulli —hoy en la Copa del Mundo con la selección argentina y con futuro incierto en Olympique de Marsella—, el uruguayo Sergio Rochet —suplente de Uruguay y figura en Inter de Porto Alegre— y Nahuel Losada, clave en el bicampeonato continental de Lanús.
En Vélez no existía la intención inicial de desprenderse del colombiano. Guillermo Barros Schelotto lo consideraba una garantía en el arco fortinero, luego de un rendimiento que lo posicionó como una de las apuestas más acertadas del último mercado de pases. Sin embargo, la oferta de Boca superó las expectativas y la transferencia se aceleró de forma considerable.
Álvaro Montero ya tuvo un paso por el fútbol argentino: estuvo en San Lorenzo entre 2015 y 2017, aunque nunca llegó a debutar de manera oficial en Primera División. Regresó a Colombia y, tras un año en Deportivo Cúcuta, se consolidó en Deportes Tolima. Luego de un destacado rendimiento en Millonarios, defendió durante un año los palos de Vélez antes de dar el salto al Xeneize. Debutó en 2019 con la selección de Colombia y, gracias a su regularidad en las convocatorias, acumula 11 partidos internacionales.

El primer refuerzo ya está en casa
Boca Juniors ya presentó a su primer fichaje del ciclo: Leandro Lozano, lateral uruguayo proveniente de Argentinos Juniors. La operación se cerró por USD 3,5 millones netos por el 100% de su ficha y el defensor de 27 años estampó su firma hasta diciembre de 2030. Aunque el acuerdo se había alcanzado el fin de semana anterior y el jugador pasó la revisión médica el lunes, recién pudo unirse a los entrenamientos tras una demora administrativa entre ambas instituciones. Su incorporación respondió a una necesidad urgente del cuerpo técnico.
Arruabarrena decidió apartar del plantel a Juan Barinaga y a Marcelo Weigandt, con lo cual el único lateral derecho disponible era el juvenil Dylan Gorosito. El entrenador inició su segundo mandato el 12 de junio y promueve una renovación profunda que ya incluyó las salidas de Edinson Cavani y Ander Herrera.
El técnico también optó por no contar con Lucas Janson y Agustín Martegani, quienes realizan trabajos diferenciados junto a Barinaga y Weigandt mientras definen su futuro. A ese movimiento se suma la desvinculación de Nicolás Orsini, en tanto que Juan Ramírez negocia su salida del club.
Con Lozano ya integrado y Montero al caer, Boca también analiza sumar un delantero para cubrir el hueco que dejó Cavani. El nombre que surgió en las últimas horas es el del uruguayo Rodrigo Aguirre, de 31 años, actual futbolista de Tigres de México y participante del Mundial 2026 con la selección de su país.
Aguirre registra cinco goles en 23 partidos en lo que va del año. Se formó en Liverpool de Uruguay, debutó en 2011 y, tras tres años, fue transferido al fútbol italiano. Su trayectoria en el exterior incluye pasos por Udinese, Empoli y Perugia. También jugó en Lugano de Suiza y luego regresó a Uruguay para defender a Nacional durante una temporada.
Fuente: Infobae