El himno inesperado que unió a EE.UU. en el Mundial 2026

La selección de Estados Unidos logró una victoria contundente de 2-0 frente a Australia en el Mundial de 2026, pero lo que realmente capturó la atención dentro y fuera del estadio fue la canción que acompañó el festejo. El emblemático tema «Take Me Home, Country Roads» se convirtió en un himno no oficial del equipo masculino, luego de que la FIFA decidiera activarla durante la celebración en Seattle.

El fenómeno no se quedó solo en las gradas. Según reportó The Athletic, Spotify registró un incremento del 74% en las reproducciones de la canción inmediatamente después del partido. Además, las búsquedas en Google del término «Country Roads» se dispararon esa misma tarde y se mantuvieron por encima de los niveles habituales.

El escenario fue el Lumen Field, donde cerca de 60.000 espectadores presenciaron el encuentro. Mientras la selección estadounidense se acercaba a la clasificación, Amy Hopfinger, directora de estrategia del Mundial en FIFA, decidió probar una melodía que lograra conectar al plantel, a los hinchas y a una audiencia más amplia.

Chris Richards, defensor del equipo, expresó: «Parte de ser estadounidense es conocer ‘Country Roads’. Todos la estamos cantando juntos».

El capitán Tim Ream agregó: «Es una de esas escenas en las que mirás hacia arriba y pensás: ‘¿Esto es la vida real?'».

Cómo se eligió la canción

Antes del torneo, la FIFA había solicitado a las selecciones listas de canciones para calentamientos, goles y celebraciones posteriores a los triunfos. El equipo audiovisual de U.S. Soccer recorrió Estados Unidos y Europa para grabar la serie 26 Stories to ’26, y pidió a los futbolistas sugerencias musicales.

Tras conversar con miembros del cuerpo técnico, la federación presentó varias opciones, pero Hopfinger aseguró que «Take Me Home, Country Roads» no formaba parte de esa selección original. La decisión final fue suya. Antes de ser la primera contratación específica de FIFA para el Mundial de 2026, Hopfinger trabajó casi 18 años en la federación estadounidense, donde llegó a ser vicepresidenta de eventos, con experiencia en la creación de ambientes musicales alrededor de la selección.

Spotify registró un aumento del 74% en las reproducciones de “Country Roads” tras el partido entre Estados Unidos y Australia en Seattle (IMAGN IMAGES via Reuters/Kevin Ng)

Ese recorrido pesó días antes del partido con Australia, cuando presenció la victoria de Inglaterra sobre Croacia por 4-2 y vio a unas dos docenas de jugadores cantar «Wonderwall» con el público. A partir de ahí, comenzó a intercambiar ideas con Lance Brass, responsable de producción de eventos del Mundial, para identificar qué combinaciones de partidos y canciones podrían generar un efecto similar.

Hopfinger explicó que no todas las selecciones necesitan ese impulso externo; algunas hinchadas ya llegan con su propio repertorio. Puso como ejemplo a los aficionados argentinos, que no requieren que el sonido del estadio les marque un canto.

Cuándo sonó durante el partido

La instrucción se dio en pleno partido. Poco después de la pausa de hidratación del segundo tiempo, con Estados Unidos encaminado a otra victoria, Hopfinger le escribió a Brass: «Este es el partido. Acá es donde vamos a hacerlo», según la reconstrucción de The Athletic.

Simultáneamente, consultó con un jefe de prensa de U.S. Soccer, un excolega y amigo personal, para encontrar el título adecuado. Él sugirió «Sweet Caroline«, sin saber que Inglaterra ya la había usado, y ella respondió en broma que lo había desautorizado. La elección quedó reducida a dos canciones: «Livin’ on a Prayer«, de Bon Jovi, y luego «Country Roads».

La escena en Lumen Field reunió a 60.000 espectadores, después de que FIFA activara la canción durante el festejo de Estados Unidos (IMAGN IMAGES via Reuters/Troy Wayrynen)

La primera canción sonó durante la pausa y logró que parte del estadio la acompañara. Sin embargo, los jugadores estaban en otra secuencia: saludaban a los australianos y se reunían para la oración posterior al encuentro, encabezada por el defensor Mark McKenzie.

La segunda canción entró justo cuando se desarmó ese círculo. «Esa es una canción que todos conocen», dijo después el mediocampista Alejandro Zendejas.

Desde ahí se expandió por las tribunas y atrapó a decenas de miles de hinchas que seguían en sus asientos para celebrar la victoria. El momento también alcanzó a varios futbolistas. La nota destaca en particular a Sebastian Berhalter entre los que más se sumaron al canto.

Chris Richards y Tim Ream vincularon el canto de “Country Roads” con la identidad de Estados Unidos y con el impacto del festejo en el plantel (IMAGN IMAGES via Reuters/Troy Wayrynen)

Días después, la periodista de Fox Jenny Taft informó que el tema sonaba incluso desde la oficina del entrenador Mauricio Pochettino.

Por qué funcionó como emblema

La canción, publicada por John Denver en 1971, ya tenía una larga trayectoria en el deporte antes de llegar a la selección estadounidense. Fue adoptada o adaptada por equipos y aficiones en distintos países: los seguidores del Manchester United tienen su propia versión, la Universidad de West Virginia la convirtió en una seña habitual y los Brisbane Lions del fútbol australiano también la utilizaron.

«Esa canción es popular en todo el mundo», dijo el delantero Folarin Balogun, criado en Londres. Para el defensor Auston Trusty, aun así, sigue siendo «una canción muy estadounidense». Esa doble condición ayuda a explicar su efecto. El lateral carrilero Max Arfsten sostuvo esta semana que el tema «es muy simbólico de Estados Unidos».

La canción de John Denver, publicada en 1971, ya circulaba en el deporte internacional y FIFA prevé mantenerla en futuras victorias de Estados Unidos en el Mundial de 2026 (IMAGN IMAGES via Reuters/Kevin Ng)

Aunque todavía no se hubiera instalado de forma permanente en la concentración, cumplió con lo que Hopfinger buscaba: una música reconocible, vinculada con la idea de pertenencia, comodidad y hogar.

El director ejecutivo de U.S. Soccer, JT Batson, resumió el alcance de la escena con una frase: fue «un momento que realmente atravesó todo, y más».

Hopfinger dio a entender que la fórmula seguirá vigente en las próximas victorias estadounidenses, incluido el cierre de la fase de grupos ante Turquía o el cruce de dieciseisavos del 1 de julio. «No creo que vayas a cortar esa racha ahora», dijo.

Fuente: Infobae

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