La ilusión se convirtió en certeza. La selección Colombia ya aseguró su boleto a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El triunfo, ajustado en el marcador pero no en el dominio del juego, llegó frente a República Democrática del Congo. El único gol del partido fue obra de Daniel Muñoz, quien se consolida como el máximo artillero de la Tricolor en este torneo.
Analicemos por partes. Durante los primeros 25 minutos, el equipo nacional fue casi perfecto. El detalle más llamativo fue la labor del técnico Néstor Lorenzo: repitió la misma alineación que enfrentó a Uzbekistán, pero con un planteamiento táctico radicalmente distinto. El timonel argentino ordenó una presión alta constante, intensificó el juego físico y ajustó el esquema pensando en las debilidades del rival. Anteriormente, Lorenzo había recibido críticas por no adaptar sus planteos a las características del oponente; en esta ocasión, eso no ocurrió.
Colombia salió a presionar alto, a buscar un partido físico, a entender que, entendiendo las características del rival, podía sacar ventaja de ellos mismos.
El volante Jefferson Lerma tuvo una actuación sobresaliente. Gustavo Puerta también se destacó. En los laterales, Johan Mojica se mostró más conservador en su zona pero efectivo en ataque. Y qué decir de Daniel Muñoz: reaccionó a cada pelota disputada, estuvo atento a los rebotes y acompañó a Jhon Arias y James Rodríguez en la generación ofensiva. Muñoz es, sin duda, uno de los jugadores más valiosos de Colombia en el Mundial: entrega, potencia y, sobre todo, gol.
En el mediocampo, Gustavo Puerta desplegó liderazgo, fuerza y jerarquía, complementando a la perfección a un experimentado como Jefferson Lerma. Esos primeros 25 minutos fueron casi impecables en todas las líneas: concentración absoluta, ajustes defensivos y una lectura precisa de la propuesta rival, que nunca supo cómo hacer daño a la Tricolor.
La actuación de Davinson Sánchez fue memorable. El defensor central realizó cierres oportunos, mantuvo el orden en la última línea y buscó constantemente ser el primer pase. Su labor como capitán fue sencillamente extraordinaria.

Luis Díaz también intentó, aunque le anularon un gol. Su movilidad por el costado izquierdo y la conexión con el resto del ataque son aspectos que van mejorando. Sin embargo, James Rodríguez volvió a desaparecer por momentos, aunque su presencia sigue siendo clave para arrastrar marcas. Al tener a James referenciado, Puerta y Lerma ganan libertad en el mediocampo, lo que permite que Jhon Arias y Luis Díaz generen juego con mayor soltura.
La pausa de hidratación, el cooling break, tuvo un impacto notable. El ritmo del partido decayó después de esa interrupción. Los jugadores perdieron la adrenalina inicial y el equipo no pudo mantener la intensidad. Ese es un detalle a mejorar de cara a los próximos compromisos.

Enfrente, el arquero de Congo tuvo una tarde inspirada, deteniendo múltiples remates colombianos. La defensa africana, desesperada, nunca logró descifrar la propuesta de Lorenzo.
Con este resultado, Colombia suma su cuarta victoria histórica ante una selección africana en Mundiales. El equipo mantiene el primer lugar del grupo y ahora se prepara para enfrentar a Portugal. El partido contra los europeos pinta como un duelo decisivo para determinar al líder de la zona. Todo está sobre la mesa en Miami: tanto la Tricolor como Portugal buscarán quedarse con el primer puesto.
Portugal llega tras golear a Uzbekistán. Los europeos han mostrado dos caras: una dubitativa ante Congo y otra contundente con un Cristiano Ronaldo más activo. Colombia ya comienza a trazar la estrategia para contrarrestarlos.

Néstor Lorenzo calificó el duelo contra Portugal como un reto mayúsculo. Las boletas para el partido están agotadas: se espera un estadio repleto. Luego de las 45.000 personas que vibraron en Guadalajara, en Miami se anticipa una gran marea amarilla. La fiebre colombiana se ha tomado los estadios: primero México, ahora Estados Unidos. Miami, ciudad que albergó la final de la Copa América 2024, espera no repetir problemas de logística.
Colombia tiene la necesidad de demostrar que puede ganarle a los grandes. No basta con superar a equipos de media tabla; el equipo debe mirar a los ojos a las potencias históricas del fútbol mundial. El rendimiento colectivo e individual mostrado ante Congo deja satisfechos al cuerpo técnico. Juan Fernando Quintero ingresó bien, Richar Ríos también lo hizo, y Jhon Córdoba tuvo sus primeros minutos en cancha.
Parte del gol de Daniel Muñoz llega después de una muy buena lectura de Jhon Córdoba, el delantero de la selección Colombia.
La anotación de Muñoz nació de una jugada inteligente: Córdoba dejó pasar la pelota al entender la entrada del lateral. Ese tipo de conexiones son las que diferencian a este equipo.

Para el partido contra Portugal podrían llegar cambios en la alineación, aunque frente a Congo se repitió el mismo once que ante Uzbekistán. Lorenzo podría optar por una lectura táctica distinta. La idea cambiará, aunque los nombres quizá sean los mismos. El equipo ha mejorado notablemente en lo físico, aspecto que preocupaba al inicio del torneo.
El estadio de Guadalajara fue un espectáculo aparte: más de 140 decibeles de la hinchada colombiana. La fiebre amarilla se sigue haciendo sentir. En la zona mixta, los jugadores celebraron la posibilidad de dar alegrías a un país entero. El próximo desafío será ante Portugal en Miami, el sábado 27 de junio. La clasificación a la siguiente fase puede ser histórica.
Fuente: Infobae