La selección Colombia encontró en sus jugadores de banco las piezas que necesitaba para superar a la República Democrática del Congo y asegurar los seis puntos en el Mundial 2026. Juan Fernando Quintero, Jhon Córdoba y Richard Ríos fueron los protagonistas de una remontada táctica orquestada por el entrenador Néstor Lorenzo.
Quintero ingresó casi al minuto 15 del segundo tiempo y transformó por completo el ritmo del equipo. Dos pases clave, entre ellos la asistencia a Daniel Muñoz para el único gol del partido, respaldan su impacto. Además, completó 20 pases precisos de 27 intentados, todos en campo rival, lo que demuestra su capacidad para progresar y generar peligro en el área contraria.
El estratega Lorenzo necesitaba los tres puntos para llegar con mayor tranquilidad al duelo contra Portugal, y lo consiguió gracias a un plan de juego que priorizó la posesión y la lucha en el frente de ataque.
Quintero se ganó a pulso un lugar en el once titular. Su asociación con los compañeros y la velocidad que imprimió al juego fueron determinantes. “Le dio una cara diferente a la selección”, señaló el análisis transmitido, donde se resalta que los jugadores se adaptaron al ritmo que impuso el mediocampista.
Jhon Córdoba, por su parte, cumplió la labor de desgaste físico. Ingresó para “guapear con los centrales” del Congo, chocar y luchar cada balón. Su corpulencia fue vital en la jugada del gol: Córdoba evitó que el defensa congoleño se quedara con el balón, liberando espacio para la definición de Muñoz. Cabe destacar que Córdoba no había jugado en los amistosos previos contra Costa Rica, Jordania ni Uzbekistán; Lorenzo lo tenía reservado para este encuentro.
El ingreso de Richard Ríos también fue un acierto. Reemplazó a Jhon Arias y aportó el equilibrio que el equipo necesitaba: manejo de balón cuando se requería y faltas tácticas cuando la situación lo exigía. “Le tocó hacer de todo un poco”, se mencionó en la transmisión. La dupla con Gustavo Puerta, que el propio Ríos había anticipado en declaraciones previas, se concretó en este partido.
Los tres cambios fueron decisivos: Quintero, Córdoba y Ríos le dieron a Colombia lo que necesitaba para ganar un encuentro necesario. “No son necesarios cinco cambios cuando tres son acertados”, resumió el análisis.

El partido contra Portugal, programado para el próximo sábado, se presenta como un desafío de cuidado. Colombia tiene jugadores apercibidos, y la decisión de alinear o no a Jhon Mojica será evaluada en los días previos. “Tocaba ganarle a Congo, tener seis puntos y llegar con tranquilidad frente a Portugal”, afirmó el comentarista.
Portugal viene de golear 5-0 a Uzbekistán y buscará el liderato del grupo A para evitar cruces difíciles en octavos de final, como Ghana, Croacia o Inglaterra. Colombia, por su parte, aspira a terminar primera para enfrentar al tercero de los grupos E, D, I, J o L —que actualmente sería Paraguay— y dirigirse a Kansas. Si queda segunda, viajaría a Toronto (Canadá) y se mediría a rivales de mayor peso.

El contexto recuerda a la Copa América 2024, cuando Colombia necesitaba al menos un empate ante Brasil para evitar a Uruguay en cuartos de final. Ahora, el equipo de Lorenzo busca mantener el ciclo de preparación y pelear por las finales del Mundial. “Pocas selecciones han logrado seis de seis puntos. Colombia lo hizo y busca ser líder del grupo A”, se destacó.
La selección viajará a Miami dos días antes del partido contra Portugal. Todos los jugadores gozan de buena condición física, y la atención se centrará en las declaraciones a medios durante la semana. La evaluación final se realizará un día antes del juego, pero por ahora Colombia disfruta de una posición privilegiada.

El camino hacia el campeonato empieza a definirse, y con seis puntos en el bolsillo, la selección colombiana se perfila como favorita para avanzar como líder del grupo A.
Fuente: Infobae