¿Por qué nuestros antepasados crecieron o encogieron? Estudio lo aclara

El tamaño corporal es un factor determinante en la biología de cualquier ser vivo, pues afecta su ecología, fisiología y hasta su neuroanatomía. En la evolución humana, el incremento de la masa corporal se ha relacionado con el desarrollo de cerebros más grandes, una locomoción bípeda más eficiente y la expansión territorial. Sin embargo, durante mucho tiempo los científicos debatieron si nuestros ancestros ganaron peso de forma gradual o a través de saltos repentinos. Ahora, un equipo internacional de investigadores ha publicado un artículo en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) que arroja luz definitiva sobre este misterio.

El estudio, firmado por Jacob D. Gardner, Thomas A. Püschel, Suzy White, Manabu Sakamoto y Chris Venditti, de las universidades de Reading, Oxford y el University College de Londres, analizó una base de datos de 386 especímenes fósiles pertenecientes a 21 especies distintas de homínidos. La investigación buscó evaluar hipótesis contrapuestas sobre el crecimiento corporal, que hasta ahora no se habían contrastado en un marco estadístico unificado considerando parentesco evolutivo y variación intraespecífica.

Algunos expertos sostenían que el aumento fue gradual durante millones de años, mientras que otros defendían que ocurrieron “saltos” repentinos en linajes específicos, sobre todo con la aparición del género Homo. Para resolverlo, los científicos emplearon modelos bayesianos avanzados y repitieron los análisis en 1.000 conjuntos de datos para compensar incertidumbres.

Un grupo de Homo erectus se reúne alrededor de una hoguera dentro de la cueva de Wonderwerk en Sudáfrica, una representación de uno de los primeros usos controlados del fuego. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las dos variables que marcaron el crecimiento

Los resultados revelan un panorama complejo. Se identificó un aumento gradual y constante del tamaño corporal entre todos los homínidos, con una tasa de entre 0,87 y 0,99 kilogramos por cada millón de años. Además, se detectó un marcado salto evolutivo en las especies más tardías del género Homo, excluyendo a Homo habilis y Homo rudolfensis. Este salto añadió en promedio entre 1,079 y 1,54 kilogramos adicionales como característica intrínseca del grupo. Así, la evolución del tamaño corporal combina un lento crecimiento general con un gran estirón específico en los homínidos más avanzados.

Reconstrucción artística de una sabana en el sudeste asiático del Pleistoceno medio con un homo erectus (Europa Press)

Las excepciones de la evolución

La naturaleza siempre presenta excepciones. El estudio confirma que especies de cuerpo pequeño como Homo floresiensis (vivió hace 100.000 a 50.000 años) y Homo naledi (entre 335.000 y 236.000 años) son valores atípicos, pues su masa corporal es consistentemente inferior al promedio esperado. Esto demuestra que la evolución humana no siguió una trayectoria lineal hacia la corpulencia.

“Al reconciliar hallazgos contradictorios dentro de un único marco de trabajo, nuestros resultados aclaran transiciones evolutivas clave y subrayan la naturaleza compleja del cambio de tamaño corporal en la evolución humana”.

En conclusión, esta investigación no solo ordena décadas de debate paleontológico, sino que demuestra cómo herramientas comparativas rigurosas pueden desbloquear patrones ocultos en el registro fósil.

Fuente: Infobae

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