Aunque Ecuador multiplicó casi por cinco el número de empresas desde el año 2000, más de la mitad atraviesa problemas de fragilidad financiera. Así lo concluye el estudio “Cuando la fragilidad es la norma”, elaborado por el economista Fernando Negrete con datos de la Superintendencia de Compañías entre 2000 y 2025.
La investigación señala que el 50,2 % de las empresas ecuatorianas presenta dificultades para mantener estabilidad financiera y resistir períodos de crisis. El fenómeno se ha mantenido durante 26 años, incluso en etapas de bonanza petrolera.
El análisis advierte que gran parte del crecimiento empresarial estuvo impulsado por emprendimientos por necesidad y no por oportunidades productivas. Sectores como minería, construcción, agricultura e inmobiliario concentran los mayores niveles de vulnerabilidad.
Además, el estudio identifica que muchas compañías muestran señales de deterioro hasta cinco años antes de desaparecer. Negrete concluye que el problema es estructural y no puede resolverse solo con más crédito o medidas temporales, sino con cambios en la estructura productiva y mayor diversificación económica.
LA NACIÓN