Hablar de Brad Pitt es mencionar a uno de los actores más icónicos del cine reciente. Muchos ignoran que antes de la fama estudió periodismo y publicidad en la universidad, dejando todo a dos semanas de graduarse, y que trabajó como chofer de limusinas. Pero esos detalles quedan opacados por una trayectoria brillante que incluye personajes inolvidables, clásicos modernos y un Oscar al Mejor Actor de Reparto por Érase una vez en… Hollywood.
Elegir su mejor película es complejo tras casi cuatro décadas de carrera. Sin embargo, una de las más destacadas es sin duda El curioso caso de Benjamin Button, un drama histórico con elementos bélicos, románticos y fantásticos. Aquí Pitt volvió a colaborar con el director David Fincher, con quien ya había trabajado en Seven y El club de la lucha. La dupla volverá a unirse en 2026 para The Adventures of Cliff Booth.
Estrenada en 2008, la película se convirtió en una de las propuestas más originales de su década. Narra la historia de un hombre que, en lugar de envejecer, rejuvenece con el paso del tiempo. Basada en el relato de F. Scott Fitzgerald, la trama sigue a Benjamin Button desde su nacimiento en Nueva Orleans al final de la Primera Guerra Mundial, atravesando abandonos, amores y la experiencia de ser diferente.
Un logro técnico con raíces literarias
Actualmente, El curioso caso de Benjamin Button está disponible en Netflix, pero solo por tres días más. La cinta, que recaudó más de 333 millones de dólares a nivel global, obtuvo 3 premios Oscar: Mejor diseño de producción, Mejor maquillaje y peluquería y Mejores efectos visuales. De sus 13 nominaciones, algunos consideran que estos galardones supieron a poco, pero reconocen la impecable factura técnica.
El equipo de Fincher creó efectos visuales innovadores y un trabajo digital minucioso para reflejar la transformación física del protagonista. Esto marcó un hito tecnológico en el cine de los 2000, combinado con un guion conmovedor donde brillan Cate Blanchett, Tilda Swinton, Elle Fanning, Jared Harris y Mahershala Ali.

La historia se nutre del cuento clásico de Scott Fitzgerald, autor de El gran Gatsby y Suave es la noche. Se dice que la inspiración surgió de una idea atribuida a Mark Twain:
“La vida sería infinitamente más feliz si uno pudiera nacer a la edad de 80 y gradualmente acercarse a los 18”.
Así, la película sigue a un hombre que desde 1918 rejuvenece mientras vive eventos históricos clave, descubre el amor y nos recuerda lo extraña, dolorosa y valiosa que puede ser la existencia.
Fuente: Infobae