Técnica FROST: Espían historial en discos SSD, con alta efectividad en Mac

Un nuevo método de ciberataque, denominado FROST (Fingerprinting Remotely using OPFS-based SSD Timing), podría permitir que un potencial atacante acceda a los hábitos de navegación de los usuarios a través del disco duro SSD de su computadora. La técnica es especialmente efectiva en equipos Mac de Apple, según un estudio reciente.

Investigadores de la Universidad Tecnológica de Graz, en Austria, publicaron un análisis que detalla cómo los hackers pueden espiar el historial de navegación sin necesidad de instalar software malicioso en el ordenador de la víctima. El ataque se activa cuando la persona visita un sitio web que ejecuta un código JavaScript malicioso.

De acuerdo con el estudio, la técnica FROST logró identificar correctamente los sitios web visitados por el usuario con un 89% de precisión. En el caso de los sistemas Mac, este porcentaje asciende al 96%, superando ampliamente el desempeño en equipos con Windows.

El mecanismo de ataque se basa en la API Origin Private File System (OPFS), integrada en muchos navegadores modernos. Este sistema permite que las aplicaciones web lean y escriban archivos directamente en el dispositivo del usuario con alto rendimiento, algo común en editores de foto y video en línea o juegos web.

FROST utiliza dicha API para crear un sistema de archivos aislado en el SSD del usuario, el cual suele emplear más del 60% del espacio del disco como uno de los indicadores para identificar el ataque. A partir de ahí, mide las fluctuaciones y la latencia en el rendimiento de lectura y escritura del disco.

Las variaciones de tiempo y picos de latencia generados por la actividad del SSD son procesados mediante una red neuronal convolucional, un tipo de inteligencia artificial, para determinar las páginas web que ha visitado el usuario. El rendimiento del ataque mejora notablemente cuando la víctima accede a sitios populares como Google o YouTube, ya que la IA reconoce cómo reacciona el disco frente a la carga del buscador o la reproducción de un video.

El acceso a sitios web masivos genera picos de latencia tan grandes y únicos en el SSD que dejan una huella digital inconfundible, facilitando que FROST identifique con exactitud el historial de navegación.

Por ahora, los investigadores de Graz aclaran que FROST es poco más que una prueba de concepto, aunque la vulnerabilidad es real. Hasta el momento, no se tiene evidencia de que hackers hayan utilizado este método para espiar discos SSD.

Recomendaciones de defensa

Los expertos sugieren dos formas de protegerse ante un posible ataque FROST. La primera es una señal de alerta: la pérdida repentina y masiva de cientos de gigabytes en el disco duro, similar a instalar un juego de gran tamaño como Call of Duty en la computadora.

La segunda recomendación es que el navegador solicite permiso al usuario antes de crear archivos OPFS. Sin embargo, esta opción no está disponible actualmente en la mayoría de los navegadores, incluidos los de Google, Apple y Microsoft.

Antes de la publicación del estudio, los hallazgos fueron compartidos con Google, Mozilla y Apple. Según el documento, los desarrolladores de Chromium consideraron que los ataques de fingerprinting no son vulnerabilidades de seguridad; Apple clasificó el problema como fuera de alcance (aunque podría revisarlo en el futuro); y Mozilla reconoció los hallazgos sin implementar protecciones.

Fuente: Infobae

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