La comunidad científica insiste en que aplicar bloqueador solar es indispensable para resguardar la piel de los rayos ultravioleta. Sin embargo, este mensaje se está debilitando por la avalancha de información falsa, y las plataformas digitales juegan un rol clave en su propagación. Una investigación reciente publicada en la revista PLOS Digit Health demostró que el contenido que cuestiona el uso de protectores solares recibe un 119,9% más de difusión en comparación con las publicaciones que se basan en evidencia científica.
Para llegar a esta conclusión, los expertos analizaron 971 videos de TikTok usando los cinco hashtags más recientes y populares vinculados al protector solar: #sunscreen, #sunscreenviral, #spf, #sunscreenreview y #sunprotection. Midieron variables como comentarios, visualizaciones, veces compartido y ‘me gusta’. El estudio, enfocado en usuarios de habla inglesa y los cinco hashtags principales, reveló que aunque la mayoría del contenido promueve el uso de estos productos, la controversia logra captar de manera desproporcionada la atención del público joven.
Los investigadores detectaron que las publicaciones críticas contra el bloqueador eran una minoría: apenas el 6% (58 videos) incluían objeciones, y solo el 1,6% (16 videos) eran totalmente detractores. Curiosamente, estos 16 videos fueron los que generaron mayor interacción.
Carcinógenos, hormonas y contaminación: los mitos más repetidos
Del total de videos revisados, el 86,8% promovía el uso del protector solar, destacando beneficios como la prevención de daños cutáneos (17,4%), el acné (15,3%), el envejecimiento prematuro (11,5%) y el cáncer de piel (6,1%). Además, el 61,7% recomendaba marcas específicas, y el 26,8% daba consejos sobre cómo aplicar el producto correctamente, como la regla de los “dos dedos” y la necesidad de reaplicarlo.
Pero la otra cara de la moneda muestra que solo el 6% de los videos contenía críticas por supuestos peligros para la salud o por anular “beneficios” de la exposición solar. De ese grupo, el 1,5% aseguraba que el protector puede causar daño, el 1,2% afirmaba que impide beneficios como la producción de vitamina D, y el 2,6% cuestionaba productos concretos, sobre todo los de filtros químicos.
La desinformación se concentraba en teorías sobre la toxicidad de los bloqueadores, sus efectos contaminantes en el organismo y el ambiente, la presencia de disruptores endocrinos, ingredientes “carcinógenos” y microplásticos. También se repetían mitos como que “el sol es menos peligroso que los ingredientes del bloqueador” o que “nuestros ancestros nunca usaron protector y gozaban de mejor salud”.
Aunque estos videos eran pocos, acaparaban la atención de los usuarios. Los datos indican que estas publicaciones se compartían un 119,9% más y obtenían un 65,6% más de ‘me gusta’ que los videos que defendían el uso del protector solar. Incluso generaban casi el doble de comentarios (98,7%).
“Aunque la desinformación sobre el protector solar representaba una porción pequeña del contenido popular en TikTok, ese reducido número de videos produjo niveles muy altos y significativos de interacción con la audiencia”, señalaron los autores en su estudio.
La investigación concluye que el discurso dominante en TikTok refuerza el uso del bloqueador, pero la viralidad de los contenidos críticos presenta retos. Entre los videos promocionales, el énfasis está más en el cuidado estético de la piel (acné, envejecimiento, “piel radiante”) que en la prevención del cáncer. De hecho, solo un 6% menciona explícitamente los beneficios contra el cáncer, lo que los autores consideran una oportunidad desperdiciada para la educación en salud pública.
Para el equipo de investigación, la desinformación sobre protectores solares en TikTok es “un motivo de alerta”, no por su cantidad, sino “por la fuerza con la que algunas ideas erróneas sobre el protector solar resonaron entre ciertas audiencias”. El estudio refleja que, aunque el contenido falso es minoritario, unos pocos creadores con mensajes “impactantes y pegajosos” pueden “generar una atención o interacción considerablemente mayor y desproporcionada entre algunos espectadores”. “Las exposiciones repetidas a este tipo de desinformación no solo aumentan el potencial de difusión viral en línea, sino que también incrementan la percepción de precisión entre todas las audiencias”, advierten.
Fuente: Infobae