El encuentro frente a Cabo Verde encendió las alarmas. Luego de un partido en el que La Roja no logró anotar y mostró un ataque bastante limitado, la afición esperaba una reacción inmediata. Contra Arabia Saudí, España demostró una versión totalmente renovada, imponiéndose con contundencia y cerrando el marcador con un claro 4 a 0.
Tanto Lamine Yamal, con un tanto, como Mikel Oyarzabal, con dos, se han consolidado como las principales armas ofensivas del combinado español. No obstante, para convertirse en el máximo artillero de España en una sola edición mundialista, necesitarán realizar un torneo casi perfecto.
El honor de ser el máximo anotador en una edición lo comparten Emilio Butragueño y David Villa, aunque el primero lo logró en menos partidos. El exdelantero del Real Madrid marcó 5 goles en el Mundial de México 1986. En aquella ocasión, el equipo dirigido por Miguel Muñoz superó una fase de grupos irregular, combinando buenas actuaciones con altibajos defensivos y falta de continuidad en ataque.

En los cuartos de final, España se enfrentó a Bélgica en un duelo muy reñido, marcado por el equilibrio y la tensión propia de las eliminatorias. La selección generó oportunidades, pero se topó con un rival muy sólido y con un partido que se fue complicando con el paso de los minutos. Finalmente, el encuentro se definió en la prórroga, donde Bélgica se impuso por la mínima, eliminando a España del torneo.
Ese resultado significó una eliminación prematura para una generación que llegaba con altas expectativas, sobre todo por el papel de jugadores como Emilio Butragueño, quien fue la principal referencia ofensiva del equipo durante el certamen. Además, el delantero era uno de los mejores futbolistas de ese año, por lo que, de haber ganado el Mundial, habría recibido el Balón de Oro.
La ventaja extra para Oyarzabal y Lamine Yamal
A diferencia de ediciones anteriores, este Mundial le brinda a España una oportunidad adicional para seguir aumentando su cuenta goleadora, ya que el calendario incluye un partido más (dieciseisavos de final) que en torneos previos, en caso de avanzar en la competencia. Esto abre la posibilidad de que tanto Lamine Yamal como Mikel Oyarzabal puedan incrementar sus registros y superar la marca histórica.

El contexto también les favorece, pues ambos son los principales encargados del lanzamiento de penaltis, lo que aumenta sus opciones de anotar en partidos de alta exigencia.
El récord absoluto de goles en un Mundial
La marca de goles en una sola edición de la Copa del Mundo pertenece al francés Just Fontaine, quien anotó 13 goles en el Mundial de Suecia 1958, una cifra que se mantiene como la más alta en la historia del torneo. Ese récord se considera prácticamente inalcanzable en el fútbol moderno.
Desde entonces, varios grandes goleadores han alcanzado cifras muy elevadas, pero ninguno ha logrado acercarse a ese registro histórico, que sigue siendo una de las gestas individuales más impresionantes en la historia de los Mundiales.
Fuente: Infobae