El delantero Lamine Yamal se convirtió en el autor del primer gol de España en el Mundial 2026. Apenas superado el minuto 10, una jugada colectiva por la banda izquierda culminó con un centro de Oyarzabal al segundo palo, que el extremo aprovechó para marcar. Este tanto llegó en el segundo partido del torneo, después de que la selección española debutara con un empate sin goles frente a Cabo Verde, resultado que generó dudas en un equipo que aspira al título.
El margen de error se había reducido al mínimo, y el seleccionador Luis de la Fuente lo sabe. Por ello, revolucionó el once inicial con hasta cuatro cambios: Pedro Porro por Marcos Llorente, Dani Olmo por Ferrán, Gavi por Álex Baena y Lamine Yamal por Ferrán Torres. Este alineación es una de las más ofensivas posibles con los 26 convocados.
Desde el primer minuto se notó la transformación. Un equipo más vertical, liderado por el extremo derecho, que en su primera oportunidad cumplió. El gol llegó antes del primer cuarto de hora, confirmando la tendencia de De la Fuente en torneos anteriores.
Lecciones del pasado
No es la primera vez que De la Fuente reacciona así tras un tropiezo inicial. Su historial con las selecciones inferiores y la absoluta muestra un patrón: cuando el primer partido de un torneo grande no sale según lo planeado, el riojano no duda en agitar el equipo.
Esto ocurrió en el Europeo sub-21 de 2019, después de perder ante Italia, cuando cambió portero, lateral izquierdo y centro del campo. También en los Juegos Olímpicos de Tokio, tras un empate sin goles ante Egipto, similar al guion vivido contra Cabo Verde. En ambos casos, España terminó con medallas: oro continental y plata olímpica. Sin embargo, no siempre los ajustes han sido tan drásticos: en la Eurocopa 2024, que España ganó tras un 3-0 a Croacia, solo hubo un cambio para el segundo partido: la entrada de Laporte por Nacho.

Declaraciones del seleccionador
De la Fuente ya había anticipado cambios durante la semana.
“Creo que sí. Hacer algún cambio que aporte cosas diferentes a una idea”, explicó en la víspera del encuentro.
El técnico también quiso transmitir calma y ambición. Reconoció que el vestuario está dolido por las críticas, pero confía en que ese dolor juegue a favor del equipo:
“Los futbolistas sí leen todo, y les puede afectar más o menos, pero están muy picados; mañana la cara va a ser diferente”.
Sobre lo que falló en el debut, fue claro:
“El otro día no estuvimos finos, nos faltó velocidad de balón, ganar duelos en ataque, la circulación rápida y generar y aprovechar espacios”.
Y rechazó cualquier dramatización:
“No hay ningún drama, pero ahora hay que ganar mañana y ya está”.
La clasificación sigue abierta, pero España no quiere depender de resultados ajenos en la última jornada. Arabia Saudí también empató en su estreno y llega al duelo con la misma necesidad de sumar. Todo está listo, y España necesita ganar sí o sí para mantener su condición de favorita.
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Fuente: Infobae