La selección española disputa su segundo compromiso en el Mundial 2026 frente a Arabia Saudí. El debut no salió como se esperaba: un empate ante Cabo Verde dejó al descubierto las dificultades ofensivas del equipo. La falta de gol fue el principal dolor de cabeza durante ese primer encuentro. Para obtener los tres puntos, el cuerpo técnico ha decidido modificar la estrategia y apostar por un juego más dinámico y vertical.
La alineación que saltará al campo es diferente a la del primer partido. Unai Simón defiende la portería; la defensa la componen Pedro Porro, Cubarsí, Laporte y Cucurella; en el centro del campo se ubican Rodri, Dani Olmo y Pedri; mientras que el ataque estará liderado por Lamine Yamal, Oyarzabal y Baena. La presencia del joven extremo azulgrana es la gran novedad, ya que su titularidad era una incógnita hasta última hora.
El partido se disputa este domingo a las 11:00 (hora de Ecuador). Es un duelo decisivo para el futuro de La Roja en el torneo. Sumar los tres puntos daría tranquilidad de cara al siguiente choque contra Uruguay y allanaría el camino hacia la siguiente ronda. La prioridad de Luis de la Fuente es evitar que el encuentro ante los charrúas se convierta en una final anticipada.

Las costuras de la selección española
España llegó al Mundial con el cartel de favorita, una etiqueta que, según manifestaron varios jugadores antes de viajar a Estados Unidos, no les generaba presión adicional. Sin embargo, en el estreno se evidenció un exceso de confianza incluso antes del pitido inicial. A esto se sumó una notable falta de creatividad para generar oportunidades claras. El combinado nacional chocó una y otra vez contra la defensa de Cabo Verde, sin lograr alterar su planteamiento para superar el bloqueo rival. La ausencia de Lamine Yamal y Nico Williams en las bandas limitó aún más la capacidad de desborde, un recurso que el equipo necesitó durante todo el encuentro.
La selección sintió la carencia de regate, inventiva y capacidad de sorpresa, cualidades que tanto Lamine como Nico aportan sobre el césped. Su estilo, basado en frescura y desborde, se echó en falta y podría haber sido determinante para abrir el marcador y evitar el empate. Tras ese primer tropiezo, La Roja llega a su segundo partido con la obligación de sumar tres puntos ante Arabia Saudí. El objetivo es recuperar sensaciones y encaminar su avance en la competición.
Después del empate inicial, Luis de la Fuente enfrentaba el desafío de ajustar el esquema táctico para conseguir la primera victoria del campeonato. Esto implicaba buscar una propuesta que devolviera al equipo su perfil habitual: un juego vertical, rápido y dinámico. Es precisamente en ese tipo de planteamiento donde España suele mostrar su mejor versión, la misma que le llevó a conquistar la Eurocopa de 2024. Recuperar ese estilo será fundamental para mantener vivas las aspiraciones de luchar por el título mundial.
Fuente: Infobae