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Avances históricos en Suiza: JD Vance lidera negociaciones con Irán

Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, que se desarrollan en el resort Bürgenstock de Suiza, han mostrado señales alentadoras desde sus primeras horas. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien lidera la representación de Washington, afirmó que se han logrado “grandes avances” en el diálogo iniciado este domingo. El objetivo central es alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Oriente Medio y concrete el memorando de entendimiento firmado previamente.

En una declaración conjunta con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el primer ministro de Qatar, Mohamed bin Abdulrahmán, ambos actuando como mediadores, Vance calificó el encuentro como “histórico” y mostró optimismo sobre el rumbo de las pláticas.

“Ya hemos logrado grandes avances en las últimas horas y espero que consigamos progresos adicionales en el tiempo previsto para las conversaciones”,

declaró el vicepresidente.

Objetivos de la delegación estadounidense

El vicepresidente subrayó que el mandato del presidente Donald Trump es “pasar página y transformar la relación con el pueblo iraní”. En la mesa negociadora, JD Vance planteó dos exigencias clave: que Irán abandone su papel como “desestabilizador regional” y que renuncie de forma definitiva a cualquier aspiración nuclear.

“Si sus dirigentes están dispuestos a renunciar a su rol de factor de inestabilidad regional, si están dispuestos a abandonar de forma duradera cualquier ambición de dotarse del arma nuclear, Estados Unidos está dispuesto a transformar fundamentalmente su relación con Irán”,

afirmó.

Las conversaciones cuentan con la facilitación de Qatar y Pakistán y se llevan a cabo en un complejo hotelero a orillas del lago Lucerna, en los Alpes suizos. El encuentro ha sido denominado “Cumbre del Lago de Lucerna” y reúne a delegados de alto nivel. Este diálogo se produce después de la firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán que establece un plazo de 60 días, renovable, para lograr un acuerdo definitivo.

Vance brindó una conferencia junto al primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el primer ministro de Qatar, Mohamed bin Abdulrahmán (FABRICE COFFRINI/Pool via REUTERS)

En el plano diplomático, Vance se mostró dispuesto a “tender la mano al pueblo iraní”, pero advirtió que Estados Unidos no descarta recurrir a “viejos métodos” si no se alcanzan progresos concretos. La Casa Blanca espera transformar el vínculo bilateral, siempre que el régimen iraní acepte las condiciones esenciales presentadas en Suiza. El vicepresidente preguntó directamente a los líderes iraníes

“si están dispuestos a dejar de ser impulsores de la inestabilidad regional y si están dispuestos a renunciar a sus ambiciones de armas nucleares a largo plazo”.

Por parte de Irán, los principales negociadores, el presidente del Parlamento, Mohamed Baqer Qalifab, y el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, evitaron hacer declaraciones públicas y prefirieron permanecer en la sala de negociaciones sin comparecer ante los medios.

El conflicto en Líbano y sus repercusiones

Uno de los puntos más delicados de la negociación es la crisis en Líbano, agravada por la ofensiva israelí en el sur y los combates con el grupo Hezbolá. JD Vance reconoció que la situación es “bastante más tranquila” en comparación con meses anteriores, aunque admitió que “queda tela que cortar”.

El vicepresidente explicó que el proceso es complejo y está sujeto a cambios constantes.

“Si comparamos la situación de hace tres meses con la de hace tres semanas, se ha avanzado mucho. Si comparamos la situación de hace tres semanas con la de hace tres días, se ha avanzado aún más”,

señaló, antes de reiterar que el presidente Trump mantiene el compromiso de lograr un alto el fuego regional. “Todos trabajamos por la paz regional aunque existan, por supuesto, desacuerdos sobre cómo alcanzarla”, añadió.

La cumbre se desarrolla en un exclusivo resort a orillas del lago Lucerna, en los Alpes suizos (REUTERS/Nathan Howard)

El acuerdo marco firmado entre Teherán y Washington el miércoles pasado contempla un periodo de 60 días para alcanzar un pacto definitivo. Sin embargo, desde su firma han surgido obstáculos, principalmente por la exigencia de Irán de incluir en las negociaciones un alto el fuego inmediato en Líbano entre Israel y Hezbolá. En respuesta a la continuidad de los bombardeos israelíes, Teherán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio global de hidrocarburos.

El sábado, al menos 30 personas murieron en el este y sur del territorio libanés a causa de los ataques. La calma solo se restableció al final de la jornada, después de que el ejército israelí ordenara cesar los enfrentamientos con Hezbolá, según información de Europa Press.

La cumbre diplomática, que congrega a delegaciones de Estados Unidos, Irán, Pakistán y Catar, busca consolidar un marco de entendimiento que permita avanzar en la desescalada de los conflictos regionales y en la resolución de las diferencias sobre el programa nuclear iraní. Las delegaciones llegaron al hotel Bürgenstock en la mañana del domingo, iniciando una ronda de conversaciones que continuará en los próximos días.

Fuente: Infobae

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