Tesla ha cerrado una puerta que muchos conductores usaban para esquivar el menú de desactivación de su sistema Full Self-Driving (FSD, Supervisado). El portal especializado Not a Tesla App detectó el cambio durante pruebas recientes, confirmando que ya no es posible ignorar la solicitud de explicar por qué se retomó el control del vehículo.
Cada vez que un conductor decide intervenir mientras el FSD está activo, la pantalla principal del auto muestra un cuadro emergente. En ese recuadro se pide detallar el motivo de la desconexión. Hasta ahora, algunos usuarios habían encontrado una forma de saltarse ese paso: presionaban dos veces seguidas el botón del micrófono, iniciando y deteniendo una nota de voz casi al instante, con lo que la ventana desaparecía sin necesidad de elegir una opción.
Ese atajo ya es cosa del pasado. Ahora, al tocar el micrófono, el software comienza a grabar y no permite detener la nota de voz de inmediato. En la pantalla aparece un conteo regresivo de 15 segundos, y el usuario no puede cancelar el memo hasta que el reloj llega a 12. En la práctica, hay que esperar al menos tres segundos antes de poder cerrar el menú por esa vía, lo que hace que el atajo pierda todo sentido: es más rápido simplemente elegir una opción.
La razón detrás de la decisión
Tesla introdujo este menú con la versión FSD v14.3.2 recientemente y lo ha ajustado con FSD v14.3.3, que sumó nuevas opciones el mes pasado, pero se niega a incluir un botón para salir o posponer la respuesta. La empresa busca datos inmediatos tras cada intervención del conductor. Según Not a Tesla App, esa estrategia está dando resultados: la información recopilada influye directamente en qué funciones se desarrollan primero.

Qué revelan los datos y qué viene
Elon Musk afirmó recientemente que los problemas al estacionar son la razón número uno por la que los conductores retoman el control del vehículo. A partir de ese dato, anunció que FSD podrá copiar los hábitos de estacionamiento del usuario en lugares frecuentes, como la casa o la oficina. Hasta que esa actualización llegue, los conductores deberán seguir eligiendo entre las opciones Navigation, Parking, Critical u Other cada vez que aparezca el menú.
Cómo funciona la conducción autónoma de Tesla
Full Self-Driving (Supervised), o FSD Supervisado, es el sistema de asistencia avanzada a la conducción de Tesla. A pesar del nombre, en 2026 sigue clasificado como un sistema de Nivel 2 según la escala SAE: el auto maneja la dirección, la aceleración y el frenado, pero el conductor debe mantener la atención en la vía y estar listo para intervenir en cualquier momento. No es conducción autónoma por completo; Tesla lo llama “supervisado” precisamente para dejar claro que el humano sigue siendo el responsable.

Qué puede hacer hoy
- Calles urbanas y autopistas
- Semáforos y señales de pare
- Cambios de carril y fusiones
- Intersecciones complejas
- Estacionamiento automático (Auto Park)
La tecnología detrás del sistema
Tesla apuesta por cámaras únicamente, sin lidar ni radar, a diferencia de la mayoría de los competidores. El sistema procesa video en tiempo real a través de una red neuronal de extremo a extremo: los datos de cámara entran, y las decisiones de dirección y freno salen directamente del modelo. No hay reglas programadas del tipo “si hay semáforo rojo, frenar”; el sistema aprendió a conducir a partir de 8.300 millones de millas de datos reales acumulados por la flota.

Con FSD v14.3.2, Tesla unificó el modelo de IA que usan el FSD de consumo, el sistema de estacionamiento autónomo (Actually Smart Summon) y su flota de robotaxis en Austin y Houston. Eso significa que lo que el sistema aprende en autopista mejora también su desempeño en estacionamientos, y viceversa. Desde febrero de 2026, Tesla eliminó la opción de compra única. El acceso a FSD es exclusivamente por suscripción mensual de USD 99 en Estados Unidos. Los autos nuevos incluyen de serie solo el Control de Crucero Adaptativo (TACC); FSD es un extra.

Fuente: Infobae