El misterio detrás del declive vocal de la legendaria soprano Maria Callas podría tener una nueva y sorprendente explicación. Investigadores de la Universidad de Padua, en Italia, han publicado un estudio en la revista Journal of Voice que apunta a una rara enfermedad autoinmune como la causa probable de su pérdida de voz, desafiando las teorías previas que culpaban al estrés emocional o al agotamiento físico.
La investigación, liderada por especialistas de la Unidad de Otorrinolaringología y el Instituto de Historia de la Reumatología, sostiene que la soprano padecía dermatomiositis, una condición sistémica que provoca inflamación crónica en los músculos y la piel. Este padecimiento, poco frecuente, habría afectado directamente los músculos implicados en la producción vocal, llevando a Callas a un gradual pero irreversible deterioro.
El punto de inflexión llegó a principios de la década de 1960. La voz de la Divina, entrenada con sesiones diarias que llegaban a las 12 horas, comenzó a mostrar signos de fatiga. Sus actuaciones se volvieron menos frecuentes y cada vez más exigentes. Finalmente, el 5 de julio de 1965, en el Covent Garden de Londres y ante la reina Isabel, cantó por última vez, interpretando la Tosca de Puccini.

Durante décadas, se barajaron múltiples hipótesis para explicar el declive vocal de la artista: desde el estrés emocional y la pérdida drástica de peso hasta el uso excesivo de la voz, problemas psicológicos o efectos secundarios de medicamentos. Sin embargo, los autores del nuevo estudio señalan que la dermatomiositis ofrece una explicación más coherente, ya que puede inflamar la laringe y los músculos respiratorios esenciales para el canto.
Para llegar a esta conclusión, el equipo combinó una revisión de la literatura científica internacional en otorrinolaringología y reumatología con documentos históricos, testimonios de médicos contemporáneos, análisis foniatricos y evaluaciones de grabaciones y presentaciones filmadas de Callas.

Rosario Marchese-Ragona, primera autora del estudio, explicó que “la dermatomiositis puede manifestarse inicialmente con disfonía aislada o predominante debido a la afectación inflamatoria de los músculos intrínsecos de la laringe, lesiones de la mucosa de las cuerdas vocales o, más raramente, paresia de las cuerdas vocales”. En el caso de la soprano, identificaron “numerosas similitudes clínicas y funcionales, incluyendo fatiga vocal progresiva, pérdida de soporte respiratorio, dificultad para mantener la potencia vocal, disfonía fluctuante y mejoría parcial tras el tratamiento con corticosteroides”.
“La aplicación retrospectiva de criterios diagnósticos históricos y contemporáneos sugiere que la dermatomiositis representa una hipótesis clínicamente plausible para explicar al menos parte del deterioro vocal y físico de la cantante”, afirmaron los investigadores.

Más allá del interés histórico en torno a Maria Callas, este trabajo resalta una advertencia médica de gran importancia: la disfonía persistente puede ser la primera señal de enfermedades autoinmunes sistémicas. Los investigadores subrayaron que “el mensaje clínico más importante es que la ronquera persistente o atípica nunca debe ignorarse. En algunos casos, puede representar el primer signo de una enfermedad sistémica y requerir una evaluación multidisciplinaria que involucre a otorrinolaringólogos, logopedas, neurólogos y reumatólogos”.
Fuente: Infobae