El líder del Gobierno del Reino Unido, Keir Starmer, atraviesa este fin de semana uno de los momentos más críticos de su mandato. Diversos integrantes de su propio Gabinete le han exigido que presente su dimisión o, al menos, fije un cronograma para su salida, con el objetivo de allanar el camino hacia el liderazgo laborista para Andy Burnham, según reportan medios británicos.
La autoridad de Starmer quedó seriamente erosionada tras el contundente revés electoral que sufrió su partido en los comicios locales de Inglaterra y en los regionales de Escocia y Gales, realizados el 7 de mayo. En esas urnas, el partido populista de derecha Reform UK logró un avance significativo, dejando al laborismo en una posición frágil.
El triunfo del jueves de Andy Burnham, hasta entonces alcalde de Mánchester y rival político de Starmer, en el distrito inglés de Makerfield, ha colocado al primer ministro en una situación insostenible para continuar al frente tanto del partido como del Ejecutivo. Para poder desafiar el liderazgo de Starmer e impulsar una contienda interna, Burnham necesitaba primero un escaño parlamentario, objetivo que alcanzó con su victoria en Makerfield.
No obstante, para activar un proceso de primarias, Burnham requiere el respaldo de al menos 81 diputados laboristas, lo que equivale al 20 % del grupo parlamentario.
A pesar del aluvión de críticas y las demandas de varios ministros para que abandone el cargo, Starmer ha reiterado que se opondrá a cualquier intento de derrocarlo y ha recordado que obtuvo un mandato popular en las elecciones generales de 2024.
Según informa este sábado el diario The Times, Burnham tiene previsto viajar el lunes a Londres para reunirse con los diputados laboristas, con la esperanza de convertirse en primer ministro en cuestión de semanas.
Un ministro, cuya identidad el rotativo no revela, afirmó que la salida de Starmer al frente del Gobierno es inevitable y que alrededor de 200 parlamentarios laboristas estarían dispuestos a apoyar la candidatura de Burnham para desafiarlo, si fuera necesario.
Además de Burnham, el exministro de Sanidad Wes Streeting, quien renunció al Gabinete en mayo pasado para allanar la pugna por el liderazgo, ha confirmado que también participaría en unas eventuales primarias.

El diario The Guardian asegura este sábado que un partidario de Streeting reveló que es probable que este y Burnham lleguen a un acuerdo: el exministro de Sanidad respaldaría a Burnham a cambio de la promesa de un cargo de alto nivel en su futuro Gobierno.
A lo largo del viernes, varios miembros del Gabinete británico le expresaron a Starmer que debería dimitir, después de que Burnham lograra un escaño que le permite desafiar el liderazgo. La ministra de Transportes, Heidi Alexander, habría sido la primera en comunicárselo en privado, según reportan medios como la BBC, The Times, The Telegraph y el Financial Times.
Alexander le habría solicitado a Starmer que estableciera un calendario para su renuncia y argumentó que lo más conveniente para el Partido Laborista y para el Reino Unido es que se aparte del cargo.
De acuerdo con The Times, también habrían hecho lo propio el ministro de Energía, Ed Miliband, y la titular de Interior, Shabana Mahmood, quienes le sugirieron facilitar una transición ordenada.
Un ministro que pidió el anonimato señaló al mismo diario que varios integrantes del gabinete están dispuestos a dimitir en cadena si Starmer no renuncia de manera voluntaria.
En apenas un mes, el primer ministro acumula siete dimisiones importantes en su Gobierno, entre ellas las de Wes Streeting y John Healey al frente de las carteras de Sanidad y Defensa, además de otros cinco secretarios de Estado.
(Con información de EFE)
Fuente: Infobae