A Coruña se consolida como uno de los destinos españoles más atractivos para una escapada al inicio del verano. Su oferta combina un extenso paseo marítimo frente al Atlántico, la Torre de Hércules y un casco histórico que se recorre caminando entre plazas, mercados, arenales urbanos y zonas de tapeo. La ciudad logra integrar cultura, litoral y gastronomía en una sola jornada.
Ubicada sobre un promontorio de la costa gallega y rodeada de naturaleza, la ciudad permite pasar de las galerías de la avenida de la Marina al frente marítimo, y de allí a la Ciudad Vieja, sin necesidad de largos traslados. El recorrido se adapta tanto a una visita exprés como a una estancia de una noche enfocada en tabernas y cocina gallega, con platos como el pulpo a feira o la empanada.
La Torre de Hércules es el principal atractivo patrimonial de la ciudad. Declarada Patrimonio de la Humanidad, es considerada el faro más antiguo en funcionamiento del mundo. A sus pies se encuentra la Rosa de los Vientos, y en sus alrededores se extiende el Parque Escultórico. Desde lo alto se divisa el océano Atlántico. Este espacio costero funciona como un museo al aire libre que abarca más de 46 hectáreas y reúne 15 obras vinculadas a la mitología, el mar y la navegación.
Entre las esculturas destacan La Caracola, los 12 Menhires de Manolo Paz y la figura de Hércules sobre la nave de los argonautas. Una de las rutas sugeridas en la zona tiene una longitud de 4 kilómetros.
Un borde costero con farolas rojas, playas urbanas y paradas frente al Atlántico
El paseo marítimo funciona como el eje central de la visita y permite conectar varios puntos sin abandonar la línea de costa. Además de las vistas al mar, conserva las farolas rojas que en su momento sostuvieron las catenarias del antiguo tranvía.
Cada farola incorpora cuatro esmaltes de la artista coruñesa Julia Ares. En total, son más de 1.200 esmaltes distribuidos a lo largo del recorrido, que varían según la zona: motivos del faro cerca de la Torre de Hércules y peces a la altura de la Casa de los Peces. Desde los alrededores del Castillo de San Antón hasta la torre hay casi 3 kilómetros de paseo, con la opción de pasar por la playa de San Amaro. Más al sur, el frente litoral conecta con Riazor y Orzán, dos playas urbanas en forma de concha, situadas una junto a la otra en la ensenada del Orzán. El mismo recorrido llega hasta el monumento del Milenio, un obelisco de 46 metros erigido para conmemorar el inicio del siglo XXI. Sus primeros 13 metros repasan la historia de A Coruña.
El centro urbano complementa la ruta desde la avenida de la Marina, distinguida por sus galerías acristaladas de madera pintada de blanco frente al puerto. Desde allí, en pocos minutos se llega a la plaza de María Pita, presidida por el edificio del Ayuntamiento y la estatua de la heroína local. A poca distancia se encuentra el mercado de San Agustín, un mercado de abastos con cubierta parabólica y producto fresco, especialmente pescado y marisco. Abre de lunes a sábado de 8:00 a 15:30.
En la Ciudad Vieja, la iglesia de Santiago aporta la capa histórica. Construida en la segunda mitad del siglo XII, es la más antigua de la ciudad y guarda en su interior dos tallas de la Virgen, aras romanas de la Torre de Hércules y una figura de Santiago Apóstol a caballo en la portada. Muy cerca se halla la casa familiar de Emilia Pardo Bazán, sede de la Real Academia Galega y de un pequeño museo dedicado a la autora. El recorrido puede continuar por la plaza del General Azcárraga y por los jardines de San Carlos, un antiguo castillo defensivo del siglo XIV con vistas al puerto.
Fuente: Infobae