Al menos 47 personas perdieron la vida y 97 resultaron heridas tras una nueva ofensiva aérea del Ejército de Israel contra diversas zonas del sur de Líbano. Todo esto ocurre a pesar del memorando de entendimiento suscrito entre Estados Unidos e Irán para buscar el fin de las hostilidades en Oriente Próximo.
El Ministerio de Sanidad libanés reportó que desde la medianoche hasta la tarde de este viernes se han registrado 47 decesos y 97 lesionados. Entre las localidades más afectadas figura Haruf, donde se contabilizan 9 muertos y 14 heridos. La información fue difundida por la agencia estatal NNA.
En otros puntos del sur, las autoridades señalaron que en Habush murieron 7 personas; en Sharquié, 6; en Qatrani y Jebchit, 2 en cada una; y en Abasiyé se sumó 1 fallecido. También reportaron 4 muertos en Deir al Zahrani y 3 en Arab Salim, entre otras localidades incluidas en el balance actualizado.
El Ministerio de Salud libanés publicó posteriormente las cifras globales de víctimas desde el inicio de la guerra con Irán: 3.980 muertos y 12.001 heridos.
Por su parte, el Ejército israelí confirmó haber atacado a “terroristas e infraestructura terrorista de Hezbolá en múltiples zonas del sur de Líbano” y justificó los bombardeos como respuesta a “repetidas violaciones del alto el fuego por parte de Hezbolá”.
Además, al menos 4 militares israelíes —entre ellos un comandante de batallón de carros de combate— murieron en un ataque ejecutado por el partido-milicia chií en el sur del país. El Ejército israelí identificó al oficial caído como Dor Gedalia Ben Simhon y añadió que “otros tres soldados cayeron en combate” en el mismo incidente, aunque no se han divulgado sus nombres.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró el jueves que las tropas de su país se mantendrán en el sur de Líbano durante el tiempo “que sea necesario”. Esto ocurrió después de que el Ejército israelí publicara un nuevo mapa de despliegue militar y rechazara un repliegue.
Actualmente, Israel y Líbano negocian un posible acuerdo que contemplaría la retirada de las tropas israelíes. Ambas partes exigen el desarme de Hezbolá, que se niega a hacerlo mientras continúe la invasión. Irán, por su parte, demanda el repliegue israelí y el cese de sus ataques, en línea con el memorando firmado con Estados Unidos.
El presidente estadounidense Donald Trump manifestó su respaldo a un “alto el fuego total” en “todos los frentes, incluyendo en Líbano”, pese a que el Gobierno israelí se ha distanciado del acuerdo y ha reiterado que no le involucra.
Asimismo, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, declaró el jueves que Israel no puede resolver sus problemas de seguridad “a base de violencia” y señaló que ciertos sectores israelíes críticos con el acuerdo preliminar con Irán han “entrado en pánico”. Vance afirmó:
“Mi mensaje para ellos sería doble. El primero, es que Donald Trump es el único jefe de Estado del mundo que mantiene simpatías por la nación de Israel en estos momentos. Si yo estuviera en el gabinete del Gobierno israelí, no atacaría al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo”.
Las tensiones escalaron aún más este viernes con la cancelación del encuentro previsto en Suiza entre las partes, luego de que Teherán advirtiera que los ataques israelíes violan el preacuerdo con Washington y podrían torpedear el proceso de paz.
Fuente: Infobae