Starlink, el servicio de internet satelital impulsado por Elon Musk a través de SpaceX, ha aplicado un ajuste al alza en sus tarifas para empresas en Argentina. Los planes orientados al hogar, en contraste, conservan los mismos montos que venían rigiendo.
La actualización de costos quedó estructurada de la siguiente manera:
Planes Prioridad Local
Estos paquetes están diseñados para negocios con operaciones fijas o móviles dentro del territorio argentino. Ofrecen prioridad en la red y la posibilidad de obtener una IP pública. Los nuevos precios son:
- Prioridad Local 50 GB: subió de $62.000 a $66.665 por mes.
- Prioridad Local 500 GB: pasó de $158.000 a $187.865 mensuales.
- Prioridad Local 1 TB: se incrementó de $278.000 a $339.365 al mes.
- Prioridad Local 2 TB: ahora cuesta $642.365, frente a los $518.000 anteriores.

Planes Prioridad Global
Dirigidos a quienes requieren conectividad sin fronteras, incluido el uso en altamar, también con prioridad de red. Los valores actualizados son:
- Prioridad Global 50 GB: de $365.000 a $435.000 mensuales.
- Prioridad Global 500 GB: aumentó de $949.000 a $1.135.000 por mes.
- Prioridad Global 1 TB: pasó de $1.679.000 a $2.010.000 al mes.
- Prioridad Global 2 TB: ahora se ubica en $3.760.000, cuando antes costaba $3.139.000.
En cuanto a los planes residenciales, los valores se mantienen sin cambios:
- Residencial Lite: $45.000 mensuales.
- Residencial: $65.000 al mes.
- Itinerante 100 GB: $63.000 mensuales.
- Itinerante Ilimitado: $140.000 por mes.
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¿Cómo funciona Starlink?
La red de Starlink se sostiene sobre una constelación de más de 12.400 satélites que orbitan a unos 550 kilómetros de altura, en órbita baja terrestre. A diferencia de los sistemas satelitales tradicionales, que colocan sus satélites a aproximadamente 35.786 kilómetros, la cercanía de estos dispositivos reduce de manera drástica el tiempo de viaje de la señal. La latencia típica ronda los 25 milisegundos, un nivel comparable al de una conexión de fibra óptica, mientras que los sistemas convencionales pueden superar los 600 milisegundos.
El proceso operativo es el siguiente: la señal parte del equipo del usuario hacia una antena terminal -un plato plano del tamaño de una pizza- que la envía al satélite más próximo. Desde allí, los datos viajan mediante enlaces láser entre satélites hasta llegar a una estación terrestre conectada a la infraestructura global de internet, y el retorno sigue la misma ruta en fracciones de segundo.

La antena terminal emplea tecnología de matriz de fase para rastrear los satélites de forma automática, sin piezas móviles.
Las velocidades de descarga varían entre 50 y 500 Mbps, dependiendo del plan contratado. El servicio está disponible en 166 países y, a junio de 2026, ya cuenta con más de 10 millones de suscriptores activos.
Posibles desventajas de Starlink
Si bien Starlink brinda conectividad en zonas donde ninguna otra alternativa llega, su uso masivo ha revelado ciertas limitaciones que vale la pena considerar antes de contratarlo.
El primer obstáculo es económico. El hardware necesario -antena y router- parte de USD 349, a lo que se suma una suscripción mensual de entre USD 55 y USD 130 en los planes residenciales estándar. En áreas con saturación de red, la compañía aplica un cargo adicional único de entre USD 500 y USD 1.500, lo que encarece notablemente el desembolso inicial.
La congestión es otra limitante. La capacidad satelital se comparte entre todos los usuarios; en zonas densamente pobladas o durante horas pico, las velocidades pueden caer de forma considerable.

En cuanto a la latencia, aunque Starlink mejora ampliamente los 600 milisegundos de los satélites geoestacionarios, su rango típico de 25 a 60 milisegundos sigue siendo superior al de la fibra óptica, que oscila entre 5 y 20 milisegundos. La diferencia se nota en videollamadas, videojuegos competitivos, VoIP y escritorio remoto.
La antena también demanda condiciones físicas particulares: necesita una visión despejada y amplia del cielo. Árboles, edificios o techos inclinados pueden interrumpir la señal. Además, las frecuencias Ku y Ka que utiliza el sistema son sensibles a lluvias intensas y tormentas. A esto se suma una velocidad de carga asimétrica: mientras la descarga puede superar los 200 Mbps, la subida típica ronda entre 10 y 25 Mbps, lo que limita el servicio para creadores de contenido o empresas con transferencias frecuentes.
Fuente: Infobae