Un equipo de investigadores de la Universidad Tecnológica de Graz (TU Graz) en Austria y la Universidad Libre de Bruselas (VUB), junto a socios industriales, ha creado una innovadora tecnología que promete transformar la industria de los vehículos eléctricos en Europa. Se trata de un sistema capaz de identificar en tiempo real el envejecimiento y los daños internos en las baterías, lo que mejora la seguridad, el rendimiento y la vida útil de los automóviles.
Este proyecto, denominado Nemo y financiado por la Unión Europea, ha permitido el desarrollo de un sistema de gestión de baterías (BMS) que ofrece una visión directa del estado de cada celda. A diferencia de los BMS tradicionales, que solo miden variables como voltaje, corriente y temperatura, este nuevo sistema proporciona datos precisos sobre la condición real de las celdas.
Christoph Drießen, miembro del Vehicle Safety Institute de TU Graz, señaló: “El sistema de gestión de baterías es una herramienta importante para operar vehículos eléctricos de forma más segura y sostenible”.

Identificación de fallos ocultos y cuidado preventivo
El equipo se enfocó en detectar daños internos que normalmente no se notan hasta que el vehículo ya ha perdido rendimiento. Para entrenar los algoritmos, provocaron daños controlados en las celdas, como deformaciones mecánicas que imitan pequeños golpes, por ejemplo, los que ocurren en estacionamientos. Así crearon modelos capaces de reconocer señales de daño en situaciones reales.
Mediante la espectroscopía de impedancia electroquímica (EIS), el sistema mide la resistencia eléctrica interna de las celdas. Esta técnica ofrece a los ingenieros información directa del interior de las baterías, superando las limitaciones de métodos anteriores que solo estimaban el estado de salud con mediciones externas.
Según los especialistas, esta innovación permite identificar fallos o degradaciones en fases tempranas, lo que reduce riesgos de seguridad y facilita el mantenimiento antes de que los problemas se agraven. Drießen añadió: “Si reconocemos fallos y daños en celdas individuales a tiempo mediante el BMS, se pueden evitar muchos peligros”.

Una mirada detallada al envejecimiento de las baterías
Además de la seguridad, los investigadores de TU Graz y VUB han mejorado la comprensión del envejecimiento de las baterías. El grupo austríaco diseñó un modelo que anticipa cambios en el volumen de las celdas durante los ciclos de carga y descarga. Una expansión excesiva puede incrementar la presión mecánica dentro del módulo, aumentando el riesgo de fisuras, deformaciones, cortocircuitos y aumento de temperatura.
Por su lado, los expertos de VUB aportaron modelos que siguen el envejecimiento y los cambios en la vida útil de cada celda. Hasta ahora, las pruebas tradicionales solo mostraban la reducción de capacidad en comparación con la batería nueva. Esta nueva aproximación entrega un panorama más completo de lo que sucede dentro de las celdas con el tiempo.
“Hasta ahora, una prueba sólo mostraba cuánto se había reducido la capacidad respecto a la batería original”, explicó Drießen. “Pero los nuevos modelos también nos ofrecen una visión de los cambios internos durante el envejecimiento. Esto permite realizar ajustes positivos para el rendimiento, la vida útil y la seguridad”.

Sin cambios drásticos en peso o dimensiones
A pesar de las nuevas capacidades, los investigadores afirman que el sistema mejorado no implicaría un aumento notable en el tamaño o peso de los sistemas actuales. Ya se ha desarrollado un prototipo funcional a nivel de módulo de batería, y el siguiente paso será su industrialización y comercialización.
Esta colaboración entre instituciones académicas europeas y la industria demuestra el potencial de la región para innovar en tecnologías clave para la movilidad eléctrica. El avance podría sentar las bases para una nueva generación de vehículos eléctricos más seguros, duraderos y eficientes.
Fuente: Infobae