Zac Efron revela el alto costo emocional de su físico en Baywatch: “No era feliz”

Para la cinta Baywatch (2017), Zac Efron alcanzó una de las transformaciones corporales más recordadas de la industria cinematográfica. Sin embargo, el artista de 38 años ha confesado que aquella metamorfosis le pasó factura en lo personal y que en la actualidad no repetiría aquella experiencia.

En declaraciones para la revista Heat, retomadas por Daily Mail, Efron detalló que su escala de valores es otra y que la salud mental está muy por encima de cualquier exigencia estética que un personaje demande.

Considero que tanto los hombres como las mujeres debemos ser realistas. El estado físico que tuve para Baywatch era insostenible. No era feliz llevando el estilo de vida que llevaba para lograr ese cuerpo. Hoy le doy mucha más relevancia a mi salud mental”, señaló el actor.

Estas palabras surgen cuando Efron asegura haber hallado un balance más sano entre el trabajo y su vida privada. Según relató al mismo medio, por años dejó de lado aspectos fundamentales de su existencia fuera del set.

El actor aseguró que ya no está dispuesto a sacrificar su bienestar emocional para cumplir con un ideal físico en la pantalla.

Me costó tiempo llegar a este punto, pero mi principal impulso es sentirme realizado tanto en lo profesional como en lo personal. Durante demasiado tiempo solo me enfoqué en la carrera y descuidé mi vida personal”, indicó.

¿Qué implicó el régimen físico de Zac Efron?

Si bien la apariencia que lució en Baywatch se transformó en uno de los ganchos promocionales del filme, Efron lleva años advirtiendo que ese estándar era casi imposible de sostener.

Ya en 2020, durante una entrevista en el canal de YouTube Hot Ones, el actor confesó que nunca deseó volver a verse como en esa producción. Para conseguirlo, redujo su grasa corporal a cerca del 5% mediante una dieta severa de proteínas orgánicas y verduras de hoja verde, sumada a una exigente rutina de ejercicios por varios meses.

Al terminar esa película, supe que jamás querría estar tan en forma nuevamente. Fue demasiado duro”, manifestó. “Te preocupas por cosas como el agua bajo la piel, que los abdominales de seis paquetes se vuelvan cuatro. Es pura tontería. No tiene nada de real”.

En entrevistas anteriores, el intérprete reveló que el proceso de preparación le provocó insomnio y una prolongada etapa de depresión. (VEM/SBMF/FAMEFLYNET PICTURES)

Dos años más tarde, Efron brindó más información sobre las secuelas de aquella preparación física en una charla con Men’s Health.

En esa ocasión, reveló que durante el rodaje consumía diuréticos fuertes, entrenaba en exceso y repetía las mismas tres comidas cada día. Se levantaba a las 4 de la madrugada para ejercitarse, sin importar la hora en que hubiera finalizado la jornada de filmación la noche previa.

“Comencé a padecer insomnio y caí en una depresión bastante severa durante un buen tiempo. Esa experiencia me dejó agotado. Me costó mucho volver a enfocarme”, declaró.

El intérprete de The Iron Claw también mencionó que necesitó cerca de seis meses para sentirse totalmente recuperado tras la filmación.

Como reacción al extremo régimen de Baywatch, Efron optó por explorar el lado opuesto: abandonar el ejercicio por completo. El resultado fue igual de negativo. “Y por todas las razones por las que creí que sería fantástico, simplemente fui infeliz. Mi cuerpo no se sentía saludable; no me sentía vivo. Me percibía pesado y lento”, contó a la misma publicación.

Efron explicó que necesitó alrededor de seis meses para recuperar su organismo después del exigente entrenamiento para la película. (Photo © 2020 Media Mode/The Grosby Group)

A partir de entonces, afirma haber adoptado un entrenamiento más consciente, enfocado tanto en el rendimiento físico como en el bienestar integral.

Un nuevo capítulo en Australia

El giro en las prioridades de Efron se refleja en sus proyectos personales. Según Daily Mail, la estrella de High School Musical reside actualmente en Australia y está edificando una vivienda sustentable cerca de Byron Bay, en Nueva Gales del Sur.

El diseño fue creado junto al especialista en arquitectura ecológica Joost Bakker e incluye una casa construida principalmente con cáñamo, materiales reciclados, seis módulos de habitaciones y un jardín en el techo. Su intención con esta propiedad es contar con un espacio para alejarse del ritmo vertiginoso de Hollywood.

Fuente: Infobae

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