El gobierno liderado por Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, ha dado un paso histórico al anunciar que los menores de 16 años quedarán imposibilitados de acceder a las plataformas digitales de mayor interacción social. Esta iniciativa, que toma como referencia el modelo implementado en Australia, contempla un bloqueo total a servicios como Snapchat, TikTok, YouTube, Instagram, X (antes Twitter) y Facebook. Según reportó el diario británico The Guardian, la medida persigue fortalecer la protección de la infancia y adolescencia frente a la insuficiente autorregulación de las compañías tecnológicas.
Las autoridades locales determinaron que las plataformas sujetas a la restricción son aquellas que habilitan la publicación de contenido entre usuarios y el uso de sistemas de recomendación algorítmica. La lista sigue la pauta australiana, que también incluye a Kick, Reddit, Threads, Twitch y otras. Actualmente, la edad mínima para crear una cuenta en estas redes en el Reino Unido era de 13 años.
El ministro de Cultura Digital adelantó que quedarán exentas aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Signal, así como plataformas educativas o de contenido infantil como YouTube Kids, Lego Play, Google Classroom y Pinterest. El gobierno publicará el listado definitivo de servicios afectados después de analizar las más de 116.000 respuestas recibidas durante la consulta pública.
Verificación de edad y controles de acceso

La aplicación de la prohibición dependerá de un endurecimiento en los sistemas de verificación de edad. De acuerdo con The Guardian, el regulador británico Ofcom evaluará en octubre los métodos más efectivos para certificar que los usuarios cumplen con la edad requerida.
Actualmente, la Ley de Seguridad en Línea ya exige la verificación de edad para limitar el acceso a contenidos para adultos. Las tecnologías empleadas abarcan estimaciones faciales basadas en inteligencia artificial, controles bancarios, comprobaciones por correo electrónico e identificaciones digitales. El gobierno busca que estas soluciones sean más estrictas y difíciles de eludir, en respuesta a los desafíos técnicos que enfrentó Australia.
El comisionado australiano de seguridad en línea advirtió que muchos menores lograron sortear los controles, por lo que el Reino Unido planea un sistema de cumplimiento más robusto. Para ello, Ofcom realizará una auditoría urgente sobre la efectividad de los métodos actuales y recomendará ajustes antes de que la ley entre en vigor, prevista para la primavera de 2027.
Las plataformas tecnológicas expresaron su preocupación por el equilibrio entre la protección infantil y la privacidad. La recopilación de información personal y el uso de inteligencia artificial para el control de edad han encendido el debate sobre los límites legales y éticos de la vigilancia digital.
Restricciones adicionales y excepciones contempladas

El plan, bautizado como “Australia plus”, no se limita a restringir las redes sociales. El gobierno británico bloqueará las transmisiones en vivo y la comunicación con desconocidos para menores de 16 años en servicios de juegos como Roblox y en una gama más amplia de plataformas en línea. Estas limitaciones se aplicarán por defecto a los jóvenes de 16 y 17 años en las principales redes sociales, con el objetivo de evitar cambios bruscos de comportamiento al alcanzar la edad mínima.
Además, se introducirán límites al desplazamiento infinito y se prohibirán los chatbots de “acompañamiento romántico” o con funcionalidades íntimas para menores de 18 años. Las autoridades prevén publicar nuevas pautas en julio, enfocadas en el uso de redes privadas virtuales (VPN) y la creación de cuentas alternativas por parte de adolescentes.
El gobierno subrayó que la consulta pública mostró un respaldo mayoritario de los padres. Nueve de cada diez adultos participantes apoyaron la prohibición, así como dos tercios de los jóvenes consultados, quienes consideraron necesario vetar al menos algunas plataformas para menores de 16 años.
Reacciones de padres, organizaciones y empresas tecnológicas

La respuesta a la medida ha sido variada. Según The Guardian, la Fundación Molly Rose, creada tras el fallecimiento de una adolescente afectada por contenidos nocivos en redes sociales, advirtió que la prohibición podría generar una “falsa sensación de seguridad” en las familias. La entidad reclama una regulación más eficaz de los algoritmos que promueven materiales perjudiciales.
“YouTube es un recurso fundamental para jóvenes, educadores y padres”, afirmó un portavoz de YouTube, propiedad de Google, quien expresó su desacuerdo con la política. La compañía alertó que los vetos generalizados podrían conducir a los menores hacia servicios inseguros y menos supervisados.
Esta posición fue compartida por otras empresas del sector, que advierten sobre el riesgo de empujar a los adolescentes a plataformas menos reguladas ante las restricciones. El debate público en el Reino Unido refleja la tensión entre la demanda de seguridad infantil, la privacidad de los usuarios y el papel de las grandes tecnológicas en la protección de los menores. Las próximas semanas serán decisivas para conocer los mecanismos de aplicación y la respuesta social que suscitará la entrada en vigor de la nueva legislación.
Fuente: Infobae