Una especie de tiburón con la habilidad de desplazarse fuera del agua fue localizada en las costas de Papúa Nueva Guinea, de acuerdo con información difundida por la revista New Scientist y respaldada por una investigación publicada en el Journal of the Ocean Science Foundation. El trabajo fue realizado por especialistas de la University of the Sunshine Coast, en Australia, bajo el liderazgo de Christine Dudgeon y Jess Blakeway. La nueva especie fue bautizada como Hemiscyllium dudgeonae.
Este ejemplar se distingue por su capacidad de moverse empleando sus aletas pectorales a modo de extremidades. Los pobladores de la zona, que ya conocían al animal desde hace generaciones, lo denominan kadedekedewa, vocablo que significa “tiburón perro” o “tiburón perezoso”, en alusión a su peculiar manera de avanzar por las llanuras de los arrecifes cuando la marea está baja.
Los científicos documentaron ejemplares de casi tres cuartos de metro de largo desplazándose por áreas donde el agua apenas cubría la vegetación submarina.

Los tiburones caminantes del género Hemiscyllium, también llamados tiburones epaulettes, cuentan con una adaptación única: pueden trasladarse sobre el fondo marino e incluso fuera del agua durante lapsos breves. Esta habilidad les permite aprovechar hábitats poco explotados y alimentarse de pequeños invertebrados que habitan en el lecho.
El descubrimiento incorpora una nueva especie de tiburón en Papúa Nueva Guinea y resalta la urgencia de proteger especies endémicas que podrían estar en peligro antes de ser estudiadas formalmente. Según el estudio, esta especie se caracteriza por su patrón de manchas y líneas, que recuerda a símbolos de braille o código morse, diferenciándose así de otras especies afines del mismo género.
Cómo identificaron la nueva especie
El proceso de identificación científica se inició cuando Christine Dudgeon localizó un espécimen pasada la medianoche, nadando en apenas un metro de profundidad sobre una pradera de pastos marinos en la bahía de Milne. Aunque su objetivo era otra especie, Hemiscyllium michaeli, el patrón de coloración del animal captó su interés. Al ser iluminado con una linterna, el tiburón permaneció quieto como mecanismo de defensa, lo que facilitó su captura mediante una técnica denominada “flip and tuck”.

Al examinar el ejemplar, Jess Blakeway percibió de inmediato que el diseño era diferente al de las especies ya descritas: presentaba numerosas manchas y rayas que evocaban el braille o el código morse, en contraste con el patrón similar al de un leopardo que exhiben otras especies. En los días siguientes, el equipo logró capturar otros 11 ejemplares en tres sitios cercanos; retuvieron tres para análisis adicionales y tomaron muestras del resto antes de liberarlos.
Los análisis de ADN efectuados en laboratorio confirmaron que se trataba de una especie genéticamente distinta del resto del género Hemiscyllium, validando así la clasificación de Hemiscyllium dudgeonae como un nuevo miembro de los tiburones caminantes.
Dónde vive Hemiscyllium dudgeonae
La presencia de Hemiscyllium dudgeonae está limitada, según el conocimiento actual, a los arrecifes de coral de la bahía de Milne. Esta área, reconocida por su biodiversidad marina, ofrece un entorno propicio para la supervivencia de estos tiburones, que aprovechan las zonas de marea baja para moverse y buscar alimento.

Los habitantes locales han observado a este animal durante generaciones, destacando su destreza para caminar fuera del agua por periodos cortos. La cultura local lo llama kadedekedewa, integrando a la especie en su imaginario y en la relación cotidiana con el ambiente marino.
Las amenazas para su supervivencia
A pesar de haber sido reconocida científicamente, la especie enfrenta un porvenir incierto. Las principales amenazas detectadas incluyen la pérdida de hábitat debido al desarrollo costero, la expansión de plantaciones de palma aceitera y el blanqueamiento de corales.
- Pérdida de hábitat: la construcción de infraestructuras y la conversión de zonas costeras para agricultura intensiva impactan directamente en los arrecifes.
- Blanqueamiento de corales: vinculado al aumento de la temperatura del agua, reduce la complejidad del ecosistema y afecta a especies especializadas.
Estas presiones ponen en riesgo su supervivencia, y los investigadores advierten que podría ser la especie más amenazada entre todos los tiburones caminantes conocidos.

El área de distribución limitada y la creciente alteración del ecosistema marino refuerzan la preocupación por su posible extinción local si no se implementan medidas de conservación. La construcción de infraestructuras y la conversión de zonas costeras para la agricultura intensiva afectan directamente a los arrecifes de coral, reduciendo los espacios seguros y los recursos alimenticios para la especie.
Además, el blanqueamiento de corales, asociado al aumento de la temperatura del agua y otros factores ambientales, disminuye la complejidad del hábitat y perjudica a todo el ecosistema, dificultando aún más la supervivencia de especies especializadas y de distribución restringida como este tiburón.

Qué implica el hallazgo para la conservación
El descubrimiento pone de manifiesto la urgencia de proteger especies endémicas de Papúa Nueva Guinea que podrían estar en riesgo antes de ser reconocidas por la ciencia. Según el estudio, la desaparición de este tiburón caminante, adaptado a un entorno muy específico y vulnerable, representaría una pérdida significativa tanto para la investigación científica como para el patrimonio natural de la región.
La presencia de esta nueva especie subraya la necesidad de aplicar medidas de conservación efectivas, que incluyan la protección del hábitat y la colaboración con las comunidades locales. Solo mediante acciones coordinadas será posible preservar la riqueza biológica y garantizar el futuro de especies únicas que dependen de ecosistemas marinos amenazados.
Fuente: Infobae