Diecisiete años después del estreno de La red social, la película que marcó a una generación, su secuela ya tiene fecha de lanzamiento. Será el 9 de octubre y desde ya se especula con su posible participación en el próximo Festival de Cine de Venecia.
En España, la cinta llevará por título El precio de la red (The Social Reckoning). A diferencia de la primera entrega, esta nueva producción deja atrás la creación de Facebook para centrarse en los efectos nocivos atribuidos a la plataforma. La historia gira en torno a Frances Haugen, la exempleada que destapó el escándalo, y a la investigación periodística conocida como los Facebook Files.
El guion se inspira directamente en ‘The Facebook Files’, la serie de reportajes publicada por The Wall Street Journal en octubre de 2021. El reparto principal lo encabezan Mikey Madison como Haugen, Jeremy Allen White como el periodista Jeff Horwitz y Jeremy Strong como Mark Zuckerberg.

Una mirada a los riesgos de la red
En una extensa entrevista con Vanity Fair, el guionista Aaron Sorkin reveló que abrió una cuenta de Facebook por primera vez mientras preparaba el libreto. Durante cerca de un año y medio, observó la plataforma para comprender cómo había acumulado tanto poder e influencia. Sorkin confesó que no encontró una ruta narrativa clara hasta que dio con la historia de Haugen, la exingeniera que presentó denuncias ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos y entregó miles de documentos internos al diario estadounidense.
El cineasta resumió la diferencia entre ambas películas con una frase contundente:
‘La red social trataba sobre cómo se inventó Facebook, y El precio de la red es en lo que se ha convertido’.
La publicación sitúa este proyecto dentro de la tradición de los thrillers sobre denunciantes, comparable a cintas como El dilema, Todos los hombres del presidente y Spotlight.
El eje factual de la secuela son los reportajes que evidenciaron los daños que Facebook conocía o permitía. Entre las consecuencias documentadas se incluyen la supresión de ciertos movimientos políticos y el impacto tóxico en adolescentes, especialmente en chicas jóvenes.
La producción amplía el foco respecto a la cinta de 2010. Mientras aquella se centraba en disputas entre fundadores y pleitos de propiedad intelectual, la continuación desplaza la atención hacia el conocimiento interno que la compañía poseía sobre los efectos de su plataforma en miles de millones de usuarios.
Sorkin confesó que llevaba tiempo buscando el enfoque adecuado para una continuación y que terminó de encontrarlo tras el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2020. El guionista vinculó aquel episodio al papel de Facebook. No obstante, la película no se limitará a narrar esa jornada, sino que abordará una historia más amplia sobre las elecciones de 2020, los efectos de la red en adolescentes y preadolescentes, la violencia y su repercusión fuera de Estados Unidos.
El nuevo rostro de Zuckerberg
Uno de los cambios más notables está en el reparto. Jeremy Strong interpretará a Mark Zuckerberg, reemplazando a Jesse Eisenberg. Sorkin contó que ofreció primero el papel a Eisenberg porque sentía que ‘le pertenecía’, pero el actor declinó la oferta.
Sorkin detalló que pasó tres días intentando convencerlo. Eisenberg ya no quería seguir siendo confundido con Zuckerberg. El guionista añadió que el actor estaba cansado de que se le asociara públicamente con el fundador de Facebook.

El relevo se concretó en la fiesta de los Oscar organizada por Vanity Fair en 2025. Allí, Sorkin le comentó a Eisenberg que tenía un guion para él, y minutos después se encontró con Strong, quien manifestó su interés por el proyecto si el anterior protagonista no aceptaba.
Sobre la actuación de Strong, Sorkin dijo que el actor llegó al rodaje completamente inmerso en el personaje, hablando como Zuckerberg desde el primer día. Según Esquire, las primeras reacciones a su caracterización han sido polarizadas, y parte del debate gira en torno a si la ausencia de Eisenberg obligaba a plantear una secuela de carácter más espiritual que directo.
Mikey Madison, de ‘Anora’ a denunciante
La otra figura central es Mikey Madison, que da vida a Haugen. Se trata de su primer papel tras ganar el Oscar por Anora, y supone un cambio radical frente a sus personajes anteriores, más agresivos o inestables.
Madison explicó a Vanity Fair que Haugen no tenía ‘ni un gramo de arista’. Construyó el personaje desde la timidez, la incomodidad social y una vigilancia nerviosa constante. También admitió que no es experta en tecnología, por lo que una de sus primeras tareas fue aprender a mecanografiar con rapidez y corrección.

La actriz no habló directamente con Haugen antes del rodaje. Sorkin sí había contactado con la denunciante durante la escritura del guion, pero prefirió que Madison no intentara imitarla. Al terminar la producción, la intérprete le envió una carta.
El contexto jurídico y político sigue abierto. Vanity Fair recuerda que las consecuencias de las revelaciones de Haugen continúan vigentes. Meta, matriz de Facebook, y otras plataformas enfrentan demandas en distintos puntos del país. En marzo, un jurado de Los Ángeles declaró negligentes a Meta y YouTube en un caso considerado histórico, y Meta también perdió otro procedimiento sobre seguridad infantil en Nuevo México.
Fuente: Infobae