La Policía de Investigación (PDI) de la Ciudad de México ha emitido una advertencia a la población sobre una creciente modalidad de fraude digital. Este engaño combina el robo de identidad en plataformas de redes sociales con la transferencia de fondos a través de cuentas de criptomonedas. Debido al anonimato que caracteriza a estas monedas virtuales, una vez que el dinero es enviado, se vuelve casi imposible de rastrear.
El mecanismo central de esta estafa se apoya en aplicaciones vinculadas a billeteras digitales de criptomonedas. Estos sistemas proporcionan al estafador un escudo de anonimato que hace que las transferencias sean prácticamente irrecuperables para la víctima.
Tres perfiles que usan los estafadores para acercarse a sus víctimas
Los delincuentes no actúan de manera improvisada; adoptan identidades cuidadosamente construidas para generar confianza. El primero de estos perfiles es el del supuesto “gerente de inversiones”, una figura de autoridad financiera que promete rendimientos seguros y rápidos.
El segundo perfil consiste en suplantar a celebridades. Bajo este disfraz, los estafadores afirman que la persona famosa tiene la capacidad de multiplicar las criptomonedas que la víctima decida invertir.

El tercer perfil es el del “enamorado virtual”. Esta figura construye una relación afectiva de manera progresiva y, una vez que se ha ganado la confianza de la víctima, solicita el envío de dinero o criptomonedas bajo el pretexto de financiar una inversión conjunta.
Hackeo y robo de identidad como herramientas del fraude
Los grupos detrás de estas estafas no se limitan a crear perfiles falsos. Sus integrantes también se dedican al hackeo y al robo de identidad de cuentas legítimas en redes sociales. Esto les permite operar con mayor credibilidad al suplantar a personas reales.
Esa táctica eleva el riesgo para cualquier usuario: el mensaje fraudulento puede llegar desde la cuenta de un conocido cuya identidad fue comprometida. La víctima baja la guardia porque reconoce al remitente.
¿Cómo captan a las víctimas en plataformas digitales?
El punto de entrada más frecuente son los grupos y perfiles falsos en redes sociales. Esos espacios incluyen enlaces diseñados para que el usuario haga clic y, al hacerlo, entregue acceso total a sus propias cuentas.

Una vez que el estafador controla esa información, puede operar en nombre de la víctima, ampliar la red de engaño hacia los contactos de esa persona y vaciar cualquier recurso digital disponible. El daño se multiplica en cadena.
¿Por qué las criptomonedas son el método de pago preferido?
A diferencia de una transferencia bancaria, una transacción en criptomonedas no cuenta con mecanismos de reversión ni protección al consumidor. Cuando los fondos cambian de billetera digital, la recuperación es, en la práctica, imposible.
Esa característica convierte a las criptomonedas en el instrumento ideal para este tipo de fraudes. El anonimato del receptor y la irreversibilidad de las operaciones dejan a la víctima sin vías de reembolso una vez consumado el engaño.
Señales de alerta que permiten identificar el fraude
Cualquier propuesta que combine una relación virtual reciente con una oportunidad de inversión debe tratarse como una señal de alarma. Los estafadores suelen generar urgencia artificial: plazos cortos, ofertas que “vencen pronto” o situaciones de emergencia que requieren un envío inmediato de fondos.

Ningún asesor financiero legítimo solicita transferencias en criptomonedas a través de redes sociales ni construye una relación romántica como paso previo a una inversión. Si alguien desconocido propone ambas cosas al mismo tiempo, se trata de una estafa.
¿Cómo denunciar ante la PDI?
La PDI pone a disposición de la ciudadanía dos canales de atención directa para quienes sean víctimas de este tipo de fraude o necesiten orientación preventiva. El número telefónico es el (55) 5242 6489 y el correo electrónico es [email protected].
La denuncia oportuna es la herramienta más eficaz para detener a estos grupos. Cada reporte permite a las autoridades mapear patrones, identificar redes de operadores y proteger a futuros posibles afectados.
Fuente: Infobae