La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) decomisó 223.280 kilogramos de carbón vegetal y ordenó el cierre de dos locales en el estado de Durango. Las sanciones responden a la detección de aprovechamiento forestal ilegal y al vertido de aguas contaminadas con residuos peligrosos al sistema de alcantarillado municipal. Los operativos, realizados entre el 3 y 4 de junio, se originaron a partir de denuncias ciudadanas y ya abrieron procesos administrativos para deslindar responsabilidades.
Las inspecciones se fundamentan en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, la Ley de Aguas Nacionales y la Norma Oficial Mexicana NOM-002-SEMARNAT-1996.
Operativo en Nombre de Dios: carbón sin permiso
El 3 de junio, agentes de la Profepa llegaron hasta un Centro de Almacenamiento y Transformación de Materias Primas Forestales, situado en el ejido Lauro del Villar, municipio de Nombre de Dios. La visita respondió a una queja vecinal sobre el aprovechamiento irregular de árboles de huizache (Acacia spp.).

Al ingresar al lugar, los inspectores descubrieron una carbonera en pleno funcionamiento. Los encargados del sitio no pudieron exhibir las autorizaciones necesarias para procesar leña de huizache ni acreditar el origen legal de la madera almacenada.
Frente a las violaciones detectadas, la dependencia federal inició un procedimiento administrativo y aplicó el aseguramiento precautorio de los siguientes bienes:
- 11.164 sacos con 223.280 kilogramos de carbón vegetal
- 30 hornos en etapa de producción, con 216 m³ de leña en rollo
- 297 m³ adicionales de leña apilada en el predio
Además del decomiso, la autoridad decretó la clausura temporal parcial del establecimiento para detener las operaciones irregulares mientras se desarrolla el proceso legal.
Cadusa bajo la lupa por contaminar el drenaje
Un día más tarde, el 4 de junio, los inspectores de la Profepa se presentaron en las instalaciones de Camionera de Durango (Cadusa), en la capital del estado, nuevamente atendiendo una alerta ciudadana. La revisión se centró en el manejo de residuos peligrosos.

El examen del sistema de alcantarillado conectado a la red pública confirmó la existencia de aceites y grasas generados por labores de mantenimiento y lavado de tractocamiones, autobuses, motores y piezas metálicas.
La empresa contaba con dos trampas para retener aceites y grasas, pero la Profepa consideró que resultan insuficientes para manejar el volumen de descargas que produce la operación. La situación se complica porque Cadusa carece de una planta o sistema de tratamiento de aguas residuales que permita controlar el vertido de líquidos contaminados con desechos peligrosos.
Ante el riesgo inminente de contaminación del sistema de saneamiento municipal, la Profepa ordenó la clausura temporal parcial de las áreas vinculadas a dichas actividades.
Ciudadanía, clave en las acciones ambientales
Ambos operativos comparten un mismo origen: los reportes de residentes locales que alertaron a la autoridad ambiental sobre prácticas ilegales. En el caso de la carbonera de Nombre de Dios, la queja señalaba la tala de árboles sin permisos; en el de Cadusa, la contaminación del drenaje urbano.
La Profepa continuará con los procesos administrativos para determinar las sanciones correspondientes en cada caso y asegurar la protección de los recursos naturales y el medio ambiente en el estado de Durango.
Fuente: Infobae